El Pasaje de la Lonja recupera la firma de las grandes maestras de la literatura que la historia obligó a esconder. Con motivo de la semana del libro, Almansa Feminista ha preparado una exposición que rinde justicia a aquellas mujeres escritoras que, a lo largo de la historia, tuvieron que utilizar seudónimos de hombres para que su talento viera la luz.
Con esta muestra, el colectivo recupera una actividad que realizó originalmente el alumnado del IES Herminio Almendros con motivo del 25N (Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer). La exposición, abierta al público hasta el 28 de abril, invita a los viandantes a descubrir, a través de una serie de carteles informativos, las facetas más desconocidas de figuras de la literatura universal y española; una oportunidad que saca a la luz sus nombres reales y ensalza sus obras más importantes y el impacto social que tuvieron a pesar de las barreras de género de su época.

Las voces que recuperan su nombre
Charlotte Brontë (bajo el nombre de «Currer Bell»): Autora británica del siglo XIX que firmó obras maestras como Jane Eyre, Shirley y Villette. Adoptó este seudónimo para evitar que la crítica juzgara su literatura bajo los prejuicios de género de la época victoriana.
Emily Brontë (bajo el nombre de «Ellis Bell»): Autora de la eterna Cumbres Borrascosas. Emily utilizó esta identidad masculina para proteger su intimidad y asegurar que su profunda y salvaje visión del romanticismo fuera tomada en serio por los editores.
Anne Brontë (bajo el nombre de «Acton Bell»): Poeta e institutriz, Anne completó el trío de las Brontë bajo firma de hombre. Escribió títulos de gran calado social como Agnes Grey y La inquilina de Wildfell Hall, considerada una de las primeras novelas feministas.
Louisa May Alcott (bajo el nombre de «A.M. Barnard»): Antes del éxito de Mujercitas, usó este seudónimo para publicar thrillers y relatos oscuros como La pasión y el castigo de Pauline o Tras la máscara. Fue una mujer profundamente comprometida con el sufragismo.
Mary Anne Evans (bajo el nombre de «George Eliot»): Una de las plumas más brillantes de la lengua inglesa, autora de El molino del Floss, Adam Bede y Silas Marner. Eligió este nombre para que su obra fuera valorada por su realismo y profundidad psicológica, lejos de la etiqueta de «literatura femenina».
Cecilia Böhl de Faber (bajo el nombre de «Fernán Caballero»): Gran folclorista española que, a pesar de defender valores tradicionales en obras como La gaviota, La hija del sol o Clemencia, tuvo que esconderse tras un nombre de hombre para acceder a los círculos editoriales.
Caterina Albert (bajo el nombre de «Víctor Català»): Referente del modernismo catalán y artista polifacética. Bajo su seudónimo masculino firmó piezas fundamentales como Solitud, Drames rurals y El cant dels mesos, destacando también en la pintura y la escultura.
Carmen de Burgos (bajo el nombre de «Gabriel Luna» o «Perico el de los Palotes»): Pionera del periodismo y activista. Firmó obras como El arte de saber vivir, Puñal de claveles o La mujer moderna y sus derechos, ejerciendo la crítica social y política sin restricciones.

Amantine Aurore Dupin (bajo el nombre de «George Sand»): Escritora y activista francesa que desafió todos los cánones de su tiempo. Autora de La Petite Fadette, Indiana e Historie de ma vie, adoptó el nombre y la vestimenta masculina como un símbolo de libertad personal.
Matilde Cherner (bajo el nombre de «Rafael Luna»): Destacada periodista y escritora española de convicciones republicanas. Bajo su seudónimo analizó la realidad política del siglo XIX y publicó obras como Las tres leyes, María Magdalena o Don Carlos de Austria y la Cruz.
Rosario de Acuña (bajo el nombre de «Remigio Andrés Delafón»): Pensadora y periodista que denunció la desigualdad de género. Utilizó este nombre para publicar artículos y obras de teatro de gran impacto social como El padre Juan, Amor a la patria o Morirse a tiempo.
Teresa Arróniz y Bosch (bajo el nombre de «Gabriel de los Arcos»): Autora cartagenera especializada en la novela costumbrista y post-romántica. Sus relatos, como El testamento de D. Juan, María Pérez o La condesa de Alba Rosa, aparecieron bajo firma de hombre para facilitar su difusión.
Eva Canel (bajo el nombre de «Ibo Maza» o «Fray Jacobo»): Periodista y emigrante española con una exitosa carrera en Cuba y Perú. Escribió novelas como La mulata, Manolín o Trapitos al sol, fundando además revistas culturales bajo diversos seudónimos masculinos.
Sara Insúa (bajo el nombre de «Próspero Miranda»): Escritora de cuentos y novelas del siglo XX y traductora de francés. A través de títulos como Frente a la vida, Felisa salva su casa o La mujer que defendió su felicidad, analizó la condición femenina en la España de su época.
Una cita con la historia en el Pasaje de la Lonja
La exposición «Ocultas» permanecerá instalada en el Pasaje de la Lonja hasta el próximo 28 de abril. Almansa Feminista invita a toda la ciudadanía a pasear por la Lonja y detenerse ante estos paneles que «devuelven la firma» a sus verdaderas dueñas.








