Un niño de quince años salió de su casa en el barrio de Khan Yunis con un pañuelo blanco para que le vieran los soldados. Recibió tres disparos de un francotirador: en el pie, en la espalda y en el cuello. Un bebé de apenas diez días tomaba el pecho de su madre en una tienda de campaña del campo de refugiados de Nuseirat cuando un dron le disparó en la cabeza. Una niña de cuatro años corrió la misma suerte, alcanzada en el cráneo por un rifle montado en otro dron dentro de un campamento de desplazados. En todos los casos, los operadores de las armas veían con total claridad a sus víctimas.
Con este desgarrador y milimétrico relato abrió su intervención Jesús Martínez, miembro del colectivo Almansa contra el Genocidio, para anunciar la exposición de «Vacaciones en Gaza», una impactante muestra fotográfica que ocupará el Templete del jardín de los Reyes Católicos durante este próximo fin de semana.

Martínez se apoyó en los últimos datos de junio de 2026, pertenecientes al demoledor informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas (establecida por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU). El documento detalla la situación que está viviendo la infancia en Palestina y cifra en 20.179 los niños muertos a manos de las fuerzas israelíes entre octubre de 2023 y octubre de 2025, sin contar los que permanecen bajo los escombros. «¿Puede haber algo más atroz que cometer un crimen contra la humanidad? No podemos mirar a otro lado mientras se produce una limpieza étnica», denunció el portavoz.
Cien imágenes explícitas para romper la indiferencia
La exposición será el viernes, sábado y domingo de 20:00 a 23:00 y consiste en un paseo fotográfico dentro del templete, que se cerrará con una tela roja alrededor para que todo el que quiera pueda entrar a mirarlas. La muestra reunirá un centenar de imágenes de gran dureza. La organización advirtió de que el contenido puede herir sensibilidades, por lo que los menores de 16 años tendrán estrictamente prohibida la entrada si no van acompañados por una persona adulta.
«Vamos a ver imágenes duras, pero peor es que te estén asesinando y que nada ni nadie intervenga», relató Gracia Martínez, integrante del colectivo, quien recordó que el objetivo prioritario es crear conciencia social frente al contraste estival. «Está muy bien que pasemos el verano y disfrutemos de las vacaciones y las piscinas, pero tenemos que recordar que hay partes del mundo donde viven exactamente de manera contraria», reflexionó. Acto seguido, lanzó un llamamiento especial a las familias para que empaticen con una región que ya es la zona del mundo con más niños mutilados, una cifra que supera los 4.000 casos.
Por último, Lola Clemente alertó de que el belicismo no es una exageración y apeló a la responsabilidad de las generaciones mayores para implicar a la juventud de Almansa: «Ojo al militarismo, porque detrás del militarismo viene la guerra. Los mayores tenemos la obligación de advertir a los más jóvenes de que esto no es broma y de que tenemos que impedir la guerra de todas las maneras posibles, porque en ello nos va la vida a nosotros y a nuestros descendientes».







