«El descanso no empieza cuando vas de vacaciones, sino cuando dejas de sentir que debes rendir»

Muchas personas siguen sintiéndose agotadas incluso después de varios días de descanso. La psicóloga Patricia Conejero explica por qué desconectar empieza antes de llegar a la playa
Patricia Conejero Psicóloga en Almansa explica como descansar en vacaciones y eliminar el estrés

Suena el despertador, llega un nuevo día. Pero antes de siquiera subir la persiana o poner los pies en el suelo, ya recibimos estímulos que nos invitan a estar conectados, a seguir el ritmo del mundo y a exprimir hasta el último minuto del día. Vivimos en una sociedad que premia la productividad hasta la extenuación. Cumplir objetivos, responder mensajes a cualquier hora, obligarnos a disfrutar, evitar el aburrimiento como un mal terminal o mantener la agenda lo más ocupada se ha convertido, para muchas personas, en una forma de medir su propio valor. Si no estás en constante movimiento, en eterna producción, no sirves como ser humano. Sin duda, una mentira que está desgastando nuestra salud mental.

En ese contexto de «hiperproductividad», no es extraño que lleguen las vacaciones y el descanso siga sin aparecer. El cuerpo puede estar tumbado en una hamaca, pero la mente continúa repasando tareas pendientes, pensando en la vuelta al trabajo o sintiendo que debería estar haciendo algo útil, como si la contemplación fuera algo inútil a pesar de sus múltiples beneficios para nuestra salud mental.

La psicóloga Patricia Conejero, especialista en psicología clínica, lo tiene claro: «Muchas personas creen que descansar consiste simplemente en dejar de trabajar durante unos días. Sin embargo, el verdadero descanso comienza cuando dejamos de sentir que tenemos que estar produciendo constantemente».

Vivir en modo rendimiento

Como muchos otros malos hábitos, este problema no suele aparecer de un día para otro. Poco a poco, la autoexigencia se instala en la rutina hasta convertirse en algo normal.

Esto se traduce en tareas tan triviales y tan frecuentes como responder un correo fuera del horario laboral, revisar continuamente el teléfono móvil o sentir culpa cuando se dedica tiempo al ocio. Especialmente negativo es esto último. «Cuando nuestro valor personal depende exclusivamente de lo que hacemos o lo que producimos, descansar puede llegar a generar incomodidad, afectando directamente a la calidad del reposo y, por ende, a nuestra recuperación», señala Conejero.

como desconectar en vacaciones
«Descansar no es un premio que nos ganamos después de producir mucho. Es una necesidad básica», explica la psicóloga Patricia Conejero, especialista en psicología clínica

Si esta situación se vuelve algo habitual, con el tiempo, la necesidad constante de rendir puede traducirse en problemas de salud mental tales como estrés crónico, agotamiento emocional o somatización en síntomas de ansiedad.

El cerebro también necesita vacaciones

En pasadas entregas de esta sección hemos visto que aunque el cuerpo deje de trabajar, la mente puede seguir funcionando a pleno rendimiento. Dedicar los primeros días de descanso a organizar viajes, llenar la agenda de actividades o pensar continuamente en lo que ocurrirá cuando terminen las vacaciones son escenarios típicos a los que necesitamos habituarnos.

«El cerebro necesita un periodo de adaptación», explica Patricia Conejero. «No podemos pasar de meses de actividad constante a un estado de relajación absoluta de un día para otro. Por ese motivo, muchas personas necesitan varios días simplemente para empezar a notar que realmente están descansando».

«La culpa» de no hacer nada

Uno de los grandes enemigos del descanso es la culpa. Existe una creencia muy extendida de que siempre deberíamos estar aprovechando el tiempo. Incluso durante las vacaciones aparece la presión por visitar lugares, hacer planes, practicar actividades o vivir experiencias que parezcan memorables.

En este aspecto hay una información clave que debemos aprender. Patricia Conejero lo explica: «El descanso es una necesidad tanto física como psicológica. Cuando una persona siente que debe justificar continuamente cómo emplea su tiempo libre, el descanso deja de cumplir su función reparadora. Parar a descansar no significa perder el tiempo, todo lo contrario».

«En este enfoque, hay algo que mucha gente confunde, ya que parece una opinión legítima. Y es que descansar no es un premio que nos ganamos después de producir mucho. Es una necesidad básica para cuidar nuestra salud mental y afrontar el día a día con mayor equilibrio», advierte Conejero.

Patricia Conejero: «No tenemos que convertir las vacaciones en otra lista de tareas por completar. A veces, el mejor plan consiste simplemente en bajar el ritmo».

A descansar también se aprende

En efecto, no todas las personas saben descansar. Después de años viviendo con un ritmo acelerado, detenerse puede generar inquietud o incluso ansiedad.

«Muchas veces confundimos el silencio con aburrimiento y la calma con improductividad, pero precisamente esos momentos son los que permiten al sistema nervioso recuperarse», subraya la psicóloga de Almansa.

Y es que aprender a descansar implica aceptar que no siempre es necesario estar haciendo algo. Leer un libro, pasear sin un destino concreto, conversar tranquilamente o simplemente observar el entorno pueden convertirse en auténticos y sanadores ejercicios de bienestar psicológico.

Cuando el agotamiento va más allá del cansancio

Continuando con el binomio mente – cuerpo, recordamos que el dormir muchas horas no siempre elimina la sensación de agotamiento. Cuando existe un desgaste emocional mantenido, el descanso físico puede resultar insuficiente.

La irritabilidad, la dificultad para concentrarse, la apatía o la sensación de estar permanentemente saturado son señales de que el organismo necesita algo más que unas vacaciones. Es aquí donde la ayuda profesional se vuelve aún más recomendable.

«El agotamiento emocional aparece cuando llevamos demasiado tiempo funcionando en “modo supervivencia”, o con una sobre-estimulación constante hacia la producción», afirma Patricia Conejero. «En esos casos no basta con descansar unos días; es necesario revisar cómo estamos viviendo y seguir los consejos profesionales».

cómo descansar correctamente en vacaciones
«Desconectar es una habilidad que se entrena. Ponte límites, rebaja tu autoexigencia y concédete tiempo para recuperar energía».

Cómo favorecer una verdadera desconexión

Las pequeñas decisiones que tomamos durante el descanso son la verdadera clave para garantizar desconexión mental y la consiguiente recuperación emocional.

La psicóloga Patricia Conejero recomienda estos básicos:

  • Reducir el uso del teléfono móvil.
  • Evitar consultar el correo electrónico del trabajo.
  • Respetar los horarios de sueño.
  • Dedicar tiempo a actividades placenteras sin un objetivo concreto.
  • Compartir momentos de calidad con las personas cercanas.
  • Permitir espacios de calma sin sentir la necesidad de llenarlos de actividades.

«No tenemos que convertir las vacaciones en otra lista de tareas por completar. A veces, el mejor plan consiste simplemente en bajar el ritmo», explica.

Desconectar es una habilidad que se entrena. Ponte límites, rebaja tu autoexigencia y concédete tiempo para recuperar energía. Porque el descanso no siempre empieza cuando nos vamos de vacaciones. En muchas ocasiones, comienza el día en que dejamos de sentir que tenemos que demostrar rendimiento constantemente.

ansiedad Patricia Conejero psicóloga

Cuida tu salud mental con apoyo profesional

Más información de este tipo se puede encontrar en la página oficial de Patricia Conejero Psicología , donde ofrece consejos a sus seguidores para mantener una salud mental óptima y prestar atención a posibles señales de alarma.

Puedes seguir a Patricia Conejero Psicología en Facebook haciendo clic aquí: https://www.facebook.com/PsicologaPatriciaConejero

O también en su interesante perfil de Instagram haciendo clic aquí: https://www.instagram.com/patricia.conejero_psicologa/.

Si en algún momento necesitas ayuda, no dudes en buscar apoyo profesional y ponerte en contacto con nosotros mediante cita previa disponible en el teléfono 622 18 09 19.

Quizás te interese:

Archivado en:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *