«El monte es de todos»: alzan la voz contra las monterías y exigen proteger su fauna silvestre

Alrededor de medio centenar de personas participaron en una concentración convocada por Monte Vivo en el templete del Jardín de los Reyes Católicos. El colectivo reclama suspender las monterías organizadas por la Unión Cinegética de Almansa y propone convertir el monte público en un espacio natural protegido
concentración contra monterías en Almansa

El rechazo a las monterías en el monte público de Almansa volvió a hacerse visible el pasado sábado 17 de octubre, cuando alrededor de medio centenar de personas se concentraron en el templete del Jardín de los Reyes Católicos para reclamar una mayor protección de la fauna silvestre y mostrar su oposición a las jornadas de caza mayor organizadas por la Unión Cinegética de Almansa (UCA).

La movilización, convocada por el movimiento ciudadano Monte Vivo, reunió a personas de diferentes edades y representantes de varias asociaciones de carácter progresista de la localidad. 

Pancartas con mensajes como «Por un monte libre», «No a las monterías en nuestro monte público» o «¿Qué pasa en nuestros montes?» reflejaron el posicionamiento de los asistentes ante una actividad cinegética que ha generado controversia en la ciudad durante los últimos años.

Durante la concentración se leyó un manifiesto en el que el colectivo expresó su «firme oposición y rechazo» a las seis monterías y recechos que, según denuncia, la Junta Directiva de la UCA tiene previstos para la temporada 2026-2027, entre octubre y febrero.

«No estamos aquí para declarar una guerra a nuestros vecinos»

La concentración también sirvió para presentar públicamente la filosofía de Monte Vivo, un colectivo de reciente creación que reúne a personas de distintas procedencias y experiencias, unidas por su interés en la conservación de la sierra almanseña.

En el mensaje dirigido a los asistentes, sus representantes quisieron dejar claro que su oposición a las monterías no pretende convertirse en un enfrentamiento personal con quienes practican la caza. «No estamos aquí para declarar una guerra a nuestros vecinos ni para señalar a nadie. Muchas personas tenemos familiares, amistades o conocidos que cazan», señalaron durante el acto.

Sin embargo, defendieron la necesidad de cuestionar determinadas prácticas tradicionales y reflexionar sobre sus consecuencias medioambientales. «Que algo se haya hecho siempre, o que se vea como algo normal, no significa que no podamos cuestionarlo y buscar otra forma de relacionarnos con la naturaleza», expresaron.

Desde Monte Vivo explicaron que su objetivo es abrir una conversación pública sobre el futuro del monte de Almansa, promoviendo una relación con el entorno natural basada en la conservación, el conocimiento y el respeto a los animales.

El colectivo también quiere desarrollar actividades que vayan más allá de la protesta, como plantaciones de árboles, recogidas de residuos, talleres infantiles, acciones de protección animal y propuestas de educación ambiental.

Seis monterías y recechos en el centro de la polémica

El manifiesto leído durante la concentración cuestiona las actividades de caza mayor previstas por la Unión Cinegética de Almansa para la presente temporada. Según expone Monte Vivo, estas jornadas cuentan con la autorización de la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de Albacete y el permiso del Ayuntamiento de Almansa, institución que, de acuerdo con el colectivo, firmó un convenio de colaboración con la UCA en marzo de 2025.

La plataforma reconoce que las actividades cinegéticas están amparadas por la normativa vigente, pero considera que su legalidad no impide cuestionar su conveniencia. En concreto, sostiene que las monterías y los recechos responden principalmente a intereses recreativos y comerciales, en lugar de obedecer a criterios de gestión ecológica.

Estas afirmaciones forman parte de las denuncias expresadas por el colectivo y no constituyen conclusiones acreditadas de manera independiente. Uno de los principales motivos de preocupación de Monte Vivo es el empleo de rehalas de perros durante las monterías.

Según su manifiesto, en estas jornadas se utilizan hasta ocho rehalas, integradas por grupos de entre 20 y 25 perros, lo que supondría la participación de cerca de 200 animales destinados a perseguir a las especies cinegéticas. La plataforma considera que esta práctica provoca sufrimiento a ciervos, gamos y muflones y advierte de posibles consecuencias para otras especies que habitan en la sierra.

También cuestiona los recechos, una modalidad de caza en la que, según denuncia, se prioriza la captura de ejemplares con grandes cornamentas, lo que a juicio del colectivo puede alterar la reproducción y la composición genética de las poblaciones.

Monte Vivo exige censos independientes y transparencia en la gestión

Otra de las principales reivindicaciones del movimiento ciudadano se centra en la gestión de las poblaciones de animales silvestres. Monte Vivo rechaza que la caza mayor sea necesariamente la única solución ante una eventual sobrepoblación y reclama que cualquier intervención esté respaldada por estudios científicos y criterios de conservación.

En este sentido, cuestiona que los censos utilizados para establecer los cupos de caza sean elaborados por personal vinculado a la propia UCA, según sostiene en su manifiesto. La plataforma reclama que estas evaluaciones sean realizadas o supervisadas por agentes ambientales independientes y que sus resultados se publiquen para conocimiento de toda la ciudadanía.

También propone estudiar alternativas de control poblacional que, en caso de resultar necesarias y viables, tengan un menor impacto sobre la fauna. El colectivo insiste en que la gestión del monte público debe responder al interés general y garantizar la transparencia en las decisiones que afectan al patrimonio natural de Almansa.

Críticas al aprovechamiento de los animales y al uso del monte público

El manifiesto incorpora otras denuncias relacionadas con el destino de los animales abatidos durante las jornadas cinegéticas. Monte Vivo afirma que, en determinadas monterías, las cabezas de los animales se utilizan como trofeos mientras que sus cuerpos son trasladados a la zona de la Laguna del Saladar y tratados con cal viva.

También sostiene que la UCA obtiene ingresos mediante pagos asociados a los animales abatidos. Se trata de acusaciones formuladas por la plataforma cuya veracidad no ha sido contrastada de forma independiente y sobre las que no se dispone, en la información facilitada, de una respuesta de la Unión Cinegética de Almansa.

El colectivo expresa igualmente su preocupación por las restricciones temporales de acceso a caminos y senderos durante las monterías, el uso de armas de fuego y el posible impacto ambiental de los restos de munición.

Asimismo, defiende el papel que pueden desempeñar los grandes herbívoros en el consumo de vegetación y la reducción de biomasa, una cuestión que considera relevante para la prevención de incendios forestales.

A juicio de sus integrantes, el monte público debería priorizar actividades como el senderismo, el cicloturismo, la observación de fauna y el disfrute respetuoso de la naturaleza.

Piden convertir el monte público de Almansa en Parque o Reserva Natural

La concentración culminó con la lectura de una serie de exigencias dirigidas a las administraciones competentes. La principal reclamación de Monte Vivo es la suspensión inmediata de las autorizaciones para celebrar monterías y recechos en los montes públicos y espacios naturales de Almansa.

El colectivo también solicita una reforma de la legislación ambiental y cinegética que, desde su perspectiva, refuerce la protección de los animales silvestres.

Otra de sus propuestas más ambiciosas consiste en que el Ayuntamiento de Almansa inicie los trámites para conseguir que el monte público sea declarado Parque o Reserva Natural, mediante las figuras de protección previstas en la normativa correspondiente.

Mientras se estudiara una eventual declaración de protección, la plataforma reclama reducir y controlar las monterías. En su manifiesto, Monte Vivo apela a la legislación española y europea sobre biodiversidad y conservación de hábitats para defender una mayor protección de la sierra.

Un movimiento que quiere mantener viva la movilización

Más allá de las reivindicaciones recogidas en el manifiesto, la concentración dejó patente la implicación de los asistentes en esta controversia. Durante el encuentro se intercambiaron comentarios sobre las imágenes de jornadas cinegéticas difundidas en redes sociales y sobre la necesidad de impulsar cambios en la gestión del monte almanseño.

Entre los participantes se percibió una voluntad de mantener la actividad reivindicativa y de continuar dando visibilidad a sus propuestas. Monte Vivo insistió en que su proyecto no pretende limitarse a rechazar las monterías, sino promover una participación ciudadana activa en la conservación de la naturaleza. «Queremos informarnos, aprender y abrir una conversación sobre qué monte queremos dejar a quienes vengan detrás», señalaron sus representantes.

La jornada concluyó con un llamamiento a defender el patrimonio natural de Almansa y a promover formas de disfrutar de la sierra que, según el colectivo, resulten más respetuosas con la fauna silvestre.

«Por una naturaleza libre de violencia, por la seguridad en nuestros campos y por el respeto a la vida silvestre», recoge el manifiesto de Monte Vivo.

ecoVitab Programa Cultural Almansa

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