Fufi regresa a su tierra latiendo con la fuerza de los colores mas vivos

Fufi con una de sus obras

Hay firmas en cuadros que, al pronunciarse, evocan algo más que una identidad artística y zambullen al espectador en toda una cosmogonía. Es en el panorama artístico de nuestra tierra, donde el nombre de Fulgencio Sánchez Baidez –universalmente celebrado como Fufi – se alza ya con la fuerza de los mitos que se niegan a ser olvidados. Nuestro creador de sensaciones, un orfebre de quimeras que supo bien acuñar un lenguaje propio bajo el sello del «Fufismo», regresa finalmente a su hogar emocional. Tras casi dos décadas de ausencia en las salas locales, Almansa se prepara para recibir, del 10 al 30 de abril, una eclosión de vitalidad y color sin precedentes en Casa de Cultura. Bajo el sugerente título de «Mar de flores», la exposición es espada de doble filo: tanto el testimonio de una segunda juventud que desafía la cronología de los setenta años como un acto de justicia poética para retornar como almanseño ausente… y referente en su destreza.

La figura de Fufi ha transitado siempre por senderos de la autenticidad más absoluta, a mitad de caballo entre la estridencia y el cariño, pero siempre lejos de los estancos compartimentos de la cultura de masas que él mismo disecciona con lucidez. Su renacimiento actual no podría entenderse sin la figura de su un tanto bucólico Lorenzo de Médici: Flo Sáez. Desde finales de 2023, el mecenazgo de Flo ha actuado como un catalizador, proporcionando al artista no solo el soporte material, sino el oxígeno emocional necesario para que su pincel vuelva a danzar con una libertad que flota en lo místico. No es que Fufi pinte ahora mejor que en su juventud –aquellos años donde ya gestaba obras de una fuerza telúrica–, sino que su arte ha mutado hacia lo que podemos denominar como visceralidad serena. Ha abandonado lo que algunos llamarían el preciosismo «relamido» para abrazar el tubo de pintura directamente, dejando que el óleo fluya en chorreras, en un ejercicio de honestidad plástica donde el cuadro ya no es una búsqueda, sino un hallazgo en sí mismo, donde el proceso eleva tanto o más como el resultado.

Todo por nosotros
Todo por nosotros, obra de Fufi

Desde su retiro creativo en una residencia de Villarrobledo, donde el sol de la tarde marca el inicio de su liturgia, Fufi se entrega a la noche. En la soledad de su cuarto, rodeado de café, tabaco y la música de Bach o Beethoven, el artista transmuta sus vivencias en color. «La pintura es mi vida, me da felicidad», confiesa con la humildad, sencillez y pasión de un niño. Cuenta que en esta etapa, ha perfeccionado la técnica «del arrastre», desprendiéndose del pincel para que la obra surja de una coreografía de impulsos y sentimientos. Sus cuadros de estos últimos dos años, como los de la serie «Reversible», son el reflejo de un hombre que ha decidido creer en la bondad por encima de todas las cosas, transformando sus procesos vitales y sus desajustes en una búsqueda constante del perdón y la luz. Y sobre estos dos conceptos navega en la vida que le ha tocado vivir.

La exposición «Mar de flores» se erige como una experiencia inmersiva diseñada para colmar los sentidos. El concepto, que huye de lo evidente para abrazar lo metafórico, busca que el espectador se pierda en un océano cromático, una sensación tan potente que, al cerrar los ojos ante los lienzos, uno crea percibir el aroma de un jardín primaveral. Para albergar esta magnitud creativa, la muestra ocupará las dos grandes estancias de la Casa de Cultura: popularmente conocidas como la Sala Roja y la Sala Blanca. La disposición será cuidadosamente orquestada para que cada obra respire; se busca evitar el «choque entre obras» para que el campo visual sea dominado por una sola pieza a la vez, permitiendo una comunión íntima entre el observador y el fufismo más puro.

En la Sala Blanca, el visitante se encontrará con el Fufi geométrico y actual, aquel que dialoga con la iconografía de santos y cristos bajo su particular prisma surrealista. Por el contrario, la Sala Roja se convertirá en el santuario del abstracto más libre, ese donde el artista se deja llevar por el pensamiento y la piel. Es en este contraste donde se aprecia la dualidad de un pintor que, a pesar de las cicatrices del tiempo y las vicisitudes de su salud, sigue poseyendo una mirada de niño capaz de ver milagros en lo cotidiano.

Se intentará que la inauguración del 10 de abril sea un evento que quede grabado en la memoria del asistente habitual de cultura. Si el destino lo permite, se rumorea una puesta en escena
cinematográfica, donde el propio maestro haga acto de presencia, bendiciendo con su cercanía una muestra que es, ante todo, un canto a la superación. Porque Fufi es más que un pintor de Almansa; es un artista invencible que ha sabido aflorar en cualquier época, recordándonos que el tiempo pasado no tiene por qué ser mejor si el presente se pinta con la intensidad adecuada.

 

Fufi sin límites, sin fronteras

Una alegría comprobar que este «segundo aire» del artista no se detiene en las fronteras locales. El Fufismo está traspasando el horizonte: desde la reciente apertura de la galería «La Jungla del Arte» en el castizo barrio de Chamberí en Madrid, hasta la próxima proyección internacional de sus obras en Buenos Aires y Venecia. Es el reconocimiento tardío, pero ferviente, a una trayectoria que se inició a los cuatro años y que hoy se consolida como una de las más singulares de nuestra provincia. Títulos tan simpáticos como «En esta vida hay que ir con mil ojos… y con casco» o «Dios Yo dando voces» son ya parte de una herencia cultural que, como bien apunta el propio Fufi con su característica ironía, algún día podría valorarse más que la obra de los grandes nombres de la historia del arte.

Nido de vívoras, obra de Fufi
Nido de vívoras, obra de Fufi

Para el público cultural de Almansa, esta es una nueva ineludible cita… y ya llevamos unas cuentas estos meses. Pasear por las salas de la Casa de Cultura en abril será sumergirse bajo el cobijo de un pincel que ha decidido no marchitarse. A través del apoyo de Flo y Ana, hemos recuperado tanto al pintor, como al hombre ilusionado que encuentra en el lienzo el escenario para expiar penas y celebrar la existencia. No pierdan la oportunidad de ser testigos de una exposición que será recordada. Almansa vuelve a ser el epicentro del Fufismo, y tenemos el privilegio de ser invitados de honor en este banquete de luz y esperanza. En un mundo gris, Fufi nos regala su mar; un mar donde no hay naufragios, sino flores infinitas que nos elevan a lo más puro.

 

LA FICHA

Tras «Mar de flores» en Casa de Cultura, el maestro Fulgencio participará del 27 de abril al 8 de mayo en la LVI Exposición Colectiva de la Asociación de Pintores Sergio Sarrión en las entrañas del Teatro Regio. Fufi exhibirá algunas piezas de su impactante serie «Dibujos psiquiátricos», creada sobre humildes folios allá por 2023 durante una estancia en Toledo. Este feliz solapamiento permite disfrutar del genio durante más de un mes seguido, consolidando esta primavera como el renacimiento de su inabarcable y eterna figura artística.

La Revistica | Publicado en el Nº006, página 18 y 19
La Revistica | Publicado en el Nº006, página 18 y 19