«Nos hace falta unidad, respeto y saber estar»

Isabel Aaiún, autora de Potra Salvaje, está de gira
Isabel Aaiún, autora de Potra Salvaje, está de gira

Isabel Aaiún (Madrid, 1987) atiende al teléfono desde un coche en movimiento, camino de Madrid. Va en plena gira, entre grabaciones y conciertos, pero su voz mantiene una alegría nítida; espontánea: la de quien aún se sorprende de haber pasado de domar caballos a firmar uno de los himnos más virales de España. Su tema Potra salvaje, nacido casi por casualidad, terminó coreado por la Selección Española Masculina de Fútbol y convertida en símbolo festivo y de unidad. El 28 de diciembre llegará a Almansa con un espectáculo que –dice– es para todas las edades y para todos los ánimos.

Pregunta. Isabel, te pillo en carretera. ¿Hacia dónde te diriges con tanto trajín de gira?
Respuesta. Voy camino de Madrid. Tenemos que grabar unas cositas y seguir trabajando. Estos días son una locura: carretera, escenarios, reuniones… pero yo encantada.

P. Tú también eres madrileña con una infancia muy de pueblo.
R. Sí, nací en Madrid, pero me crié entre Madrid y un pueblecito diminuto de Segovia. Era la niña agraciada que tenía pueblo, nos tenían mucha envidia [ríe]. Era una fantasía: libertad, campo, animales, silencio…

P. En esa infancia rural aparece la hípica. ¿Cómo empieza la historia?
R. Con nueve años me subí por primera vez a un caballo, pero yo ya sabía que montar era lo que quería en la vida hacer desde hacía mucho tiempo. Muchísimo antes. No me subí por casualidad. Lo que pasa es que no encontraba la forma, no tenía acceso a ello. Me busqué la vida para poder seguir. Así que, durante muchos años, me he dedicado a domar caballos para otras personas.

P. Y de pronto das un giro enorme hacia la música. ¿Cómo sucede?
R. En mi casa siempre hemos sido muy musicales. Todo el mundo canta, todo el mundo toca algo. Un día, un amigo, Pablo Mora –de Lagarto Amarillo–, me pidió que le grabara unos coros para hacerse una idea de cómo sonaba una de sus canciones con voz femenina. Y
funcionó tan bien que la canción salió, la gente preguntaba: «¿Quién es esa chica?». Ahí ya dijimos: «¿Y si hacemos una canción para que la cante Isabel?». Esa canción fue Potra Salvaje.

P. ¿Y tenías claro que iba a ser un bombazo?
R. No así, no tan enorme. Pero sí notamos desde el principio que la canción gustaba muchísimo. En Segovia fue un boom; luego, poco a poco, en otros sitios. Funcionó superbién. Pero claro, yo no era conocida. La canción caminó más rápido que yo.

P. Hasta se convirtió en el himno no oficial de La Roja. ¿Cómo viviste eso?
R. Con muchísimo orgullo. Y con sorpresa, claro. Es alucinante. No pasa todos los días. Me enteré porque me llegaban vídeos de los jugadores en el vestuario dándolo todo con mi canción. Yo pensaba que era montaje tipo TikTok. Que alguien había puesto la canción por encima, pero estaban cantando otra. Cuando puse el volumen y escuché que la cantaban ellos… ¡Ostras!

P. Y luego cantaste con ellos a la vuelta del campeonato.
R. Sí, estuvimos acompañándolos en la celebración. Fue muy bonito: esa sensación de unidad, de que todo el mundo estaba en lo mismo. A veces, con el fútbol la gente se pelea, pero la Selección es distinta, siempre nos une.

P. Cuando una canción trasciende lo musical y se convierte en un fenómeno social, ¿qué siente la autora?
R. Me siento orgullosísima, porque si algo nos hace falta es unidad, respeto y saber estar.

P. ¿Algún famoso con quien hayas conectado a raíz de tu éxito?
R. Sí, con Chenoa. No la conocía en persona y hemos coincidido varias veces. No nos ha dado tiempo a hacernos amigas, pero siempre que nos vemos nos liamos a hablar y nos tienen que cortar [ríe]. Es encantadora.

P. Has pasado de una vida tranquila entre pueblo y caballos a giras y focos. ¿Cómo llevas ese cambio?
R. Muy bien. La gente es muy respetuosa. Y luego, cuando termino un concierto, haya habido mucha gente o poca, las personas que sean, me da igual, porque yo vuelvo a mi casa y allí me esperan mis animales; mis caballos, mis perros y mis gatos. Tengo que levantarme temprano, tengo que cuidarlos, tengo que limpiarlos. Mi vida sigue siendo mi vida.

P. Vamos cerrando. ¿Qué show veremos en Almansa?
R. Yo creo que os va a sorprender por que, además, vamos a ponerle todo el corazón para que eso pase. Queremos que la gente salga con ganas de más, con ganas de volver. Y luego, es un espectáculo muy familiar, para todas las edades y todos los tipos de gente: pueden venir
los peques, los abuelos, los primos. Todo el mundo es bienvenido. Todo el mundo se lo va a pasar bien y va a haber buen rollo por encima de todo.

La Revistica | Publicado en el Nº002, página 14
La Revistica | Publicado en el Nº002, página 14