«Nos cuesta menos revisar el coche que las emociones»

FRAN NORTES. Actor y dramaturgo, ha transitado de la tele (La que se avecina) al teatro, donde escribe una comedia hilarante sobre amistad masculina
FRAN NORTES. Actor y dramaturgo, ha transitado de la tele (La que se avecina) al teatro, donde escribe una comedia hilarante sobre amistad masculina

Fran Nortes (Elda, 1976) vuelve cerca de casa con Cádiz, una comedia sobre la amistad masculina, el paso del tiempo y todo lo que los hombres no se dicen. Actor de largo recorrido y dramaturgo por intuición, transita con naturalidad entre la televisión popular (La que se avecina), el teatro y el cine, reivindicando la risa como un espacio honesto.

Pregunta. ¿Qué se le remueve a uno cuando vuelves tan cerca de casa?
Respuesta. Siento mucha ilusión. Almansa tiene una conexión especial para mí: tengo amigos de la universidad allí. Estudiamos Criminología, y guardo un recuerdo muy bonito del Regio porque la primera vez que entré fue como espectador –hace muchísimo tiempo, no voy a decir cuánto [ríe]–, para escuchar a Ismael Serrano interpretar su primer álbum, Atrapados en azul. Entonces ni pensaba en ser actor, pero aquel teatro ya me pareció una «fantasía». Esta es la primera vez que vuelvo allí como actor profesional, reencontrarme con ese espacio y hacerlo acompañado de mis amigos… es muy emocionante.

P. ¿Estudiar fue la red de seguridad antes de saltar al «quiero ser actor»?
R. Puede ser, pero siempre he sido bastante inconsciente [ríe]. Trabajé mientras terminaba la carrera para ahorrar y dedicarme a la interpretación. Al principio tuve suerte: Al salir de clase fue mi debut en televisión, luego vino Hospital Central, hice un par de pelis… pero la interpretación es particular y tuve un parón largo de, creo, cinco años. Me puse a trabajar de lo que fuera, estuve de operador en Telefónica, seguí tirando para adelante y, en 2007, tuve otro golpe de suerte: empecé a trabajar de manera continuada como actor, a poder vivir exclusivamente de esto. De verdad, creo que uno es actor desde la inconsciencia. Si piensas demasiado, no te lanzas.

P. ¿Cuándo aparece la dramaturgia?
R. Casi sin buscarla, y ahora se están haciendo varias funciones mías en Madrid. La primera fue La extinción de los dinosaurios, que se estrenó en 2015 y está otra vez en el Lara. Luego llegó Cádiz, en 2019, Después El secuestro y otros proyectos que aún no puedo contar.

P. Cádiz se estrena justo antes de la pandemia. ¿Cómo viven el golpe?
R. Estrenamos en noviembre y, al poquito, hubo que parar. Los pases generales se hacían con Zoom y por videoconferencia. Pero el Teatro Lara fue el primero que decide abrir durante la pandemia, y Cádiz –que es producción del Teatro Lara y de Candelaria– se convierte en el primer espectáculo de España en subir el telón. La situación era peculiar –aforo limitado, mascarillas, gente con pudor a reír y soltar aire…–, pero fue precioso. Luz en un momento oscuro.

P. La obra habla de amistad masculina ¿A los hombres todavía os cuesta más revisar las emociones?
R. Cuesta menos revisar el coche que las emociones. Hablo de mi generación y de las cercanas. Llevamos eso muy metido en el ADN. La obra habla de eso, de te en el primer espectáculo de España en subir el telón. La situación era peculiar –aforo limitado, mascarillas, gente con pudor a reír y soltar aire…–, pero fue precioso. Luz en un momento oscuro.

P. La obra habla de amistad masculina ¿A los hombres todavía os cuesta más revisar las emociones?
R. Cuesta menos revisar el coche que las emociones. Hablo de mi generación y de las cercanas. Llevamos eso muy metido en el ADN. La obra habla de eso, de tres amigos se quieren con locura, pero nunca se lo dicen. En mi entorno femenino veo todo lo contrario: se llaman, se cuentan, se abrazan. Sin embargo, cuan do preguntas a un amigo es «¿qué tal?» «–Bien». ¡Y luego te enteras de que se acaba de morir su padre o de que lo ha dejado su pareja! Abrirnos nos cuesta y no es nada sano.

P. ¿Seguimos educando a los hombres para competir y no tanto para cuidar se entre ellos?
R. Sí, y me preocupa, porque hace unos años hubo un avance muy claro en el tema de apertura emocional, pero se está viendo una regresión, incluso en las generaciones más jóvenes. Las líneas se juntaron y, ahora, vuelven a separarse. No sé si es por las redes, por los modelos que se difunden a través de los relatos audiovisuales, pero parece que otra vez se impone la idea de cómo «debe» ser un hombre o una mujer. No hace falta hacer una diferenciación de géneros porque no la necesitamos. Tenemos que ser más personas, más humanos.

De arriba a abajo, Bart Santana, Fernando Andina y Fran Nortes | TEATRO LARA
De arriba a abajo, Bart Santana, Fernando Andina y Fran Nortes | TEATRO LARA

P. ¿Cádiz habla de eso?
R. Es una obra blanca, que pone sobre las tablas a tres descerebrados (que también son muy amigos tras el telón) para hablar de lo bonita que es la amistad y de cómo tenemos amigos por los que haríamos cualquier cosa… aunque no los conozcamos del todo [ríe].

P. Cuando le identifican con el padre Alejandro de La que se avecina, ¿cómo lo lleva?
R. Con mucho agradecimiento. Es verdad que he luego he trabajado en muchísimas cosas más, pero la gente me para por la calle por el padre Alejandro, y está bien. Lo que pasa es que el padre Alejandro es un tipo muy particular que se parece muy poquito a mí, así que cuando hago otros trabajos muchas veces no se dan cuenta de que soy yo hasta que termina la obra. No lo vivo como una carga.

P. ¿Se ha sentido encasillado?
R. No y, si ha habido algún error, ha sido mío, no de las directoras o directores de casting. A veces he ido a una audición pensando que querían algo parecido a lo que hacía en La que se avecina y cometí el error de tirar por ahí. Aprendí rápido y, por suerte, me han dado personajes muy distintos.

P. En Las hijas de la criada (Atresmedia) aparece en un registro diferente. ¿Qué da el teatro que no da la tele, y viceversa?
R. En televisión o cine, una vez que dicen «corten», el trabajo deja de ser tuyo. Ya está hecho, no lo puedes cambiar, no te pertenece. Así que pocas veces lo veo después. Pero el teatro está vivo; siempre es tuyo. El proceso creativo es totalmente distinto; no frena: la función crece, puedes cambiar cosas, equivocarte hoy y mejorar mañana. Cádiz habla de comedia te dice al instante si el mensaje ha calado

P. ¿Qué le diría a ese Fran que llegaba a Madrid desde Elda?
R. Que no se tome las cosas tan en serio. Nada es tan importante. Ni los castings, ni los papeles, ni siquiera lo que parece crucial en ese momento. Todo pasa. Con eso, el camino se hace mucho más llevadero.

La Revistica | Publicado en el Nº003, página 20
La Revistica | Publicado en el Nº003, página 20

Ficha técnica

Fecha. 17/01/2026. Lugar. Teatro Regio de Almansa. Precio. 15 € Patio y platea / 12€
Anfiteatro y general. Venta en ww.giglon.com y taquilla. Dirección. Gabriel Olivares.
Libreto. Fran Nortes. Elenco. Fran Nortes, Fernando Andina y Bart Santana