Dos de cada tres «parados» en Almansa son mujeres

Un trabajador pasea por delante del mural homenaje a las mujeres zapateras

Almansa ha despedido el año 2025 con un titular que, a simple vista, invita al descorche: la ciudad registró en diciembre la cifra de paro más baja de las últimas dos décadas, con 1.487 personas inscritas en las oficinas de empleo. La inercia positiva del mercado laboral en Castilla-La Mancha, donde la tasa de paro ha caído del 13,03% en 2022 al 10,51% en 2025, parece haber echado raíces en el municipio albaceteño. Sin embargo, tras el brillo de la estadística macroeconómica se esconde una realidad desagregada y persistente que ensombrece las cifras: el desempleo en Almansa sigue teniendo, de forma abrumadora, nombre de mujer.

La radiografía de los datos locales es elocuente y, a todas luces, preocupante. De esas 1.487 personas sin trabajo, 959 eran mujeres frente a 528 hombres. Lejos de corregirse, la tendencia se agudizó al inicio de 2026. En enero, el paro femenino subió a 997 mujeres sobre un total de 1.525 personas. Almansa roza así el millar de vecinas en las listas del SEPE, que representan el 65,3% del total de desempleo municipal. En otras palabras, prácticamente dos de cada tres personas que buscan trabajo y no lo encuentran en la ciudad son mujeres.

El contraste es especialmente sangrante en el tramo de edad de mayores de 44 años, donde el triple de almanseñas (651) buscan una oportunidad la boral frente a sus coetáneos varones (296). Rosario Martínez Pedrosa, secretaria de Empleo y Formación de CCOO de Albacete, advierte que esta brecha no es un fenómeno coyuntural, sino estructural: «Tiene su origen en la discriminación que padecen las mujeres desde que nacemos, que condiciona nuestra trayectoria educativa y profesional, empujándonos hacia sectores feminizados con peores condiciones y una mayor precariedad». Una zancadilla agravada por lo que la líder sindical denomina la «penalización de la maternidad» y la asunción mayoritaria de las tareas de cuidados.

Mujeres y empleo en Castilla-La Mancha a 2024

Los datos regionales de conciliación aportan la prueba. El 87% de las excedencias por cuidado de hijos en 2024 fueron solicitadas por madres, y el 75% de las bajas para atender a familiares dependientes también recayeron en ellas. Esta falta de corresponsabilidad real se traduce en un mercado de trabajo a dos velocidades. En Castilla-La Mancha, el 73% de las personas con empleo a tiempo parcial son mujeres. Es decir, 7 de cada 10 contratos de jornada reducida los firman ellas, a menudo por la imposibilidad de delegar las cargas domésticas.

Esta tendencia se observa claramente en el vaivén del empleo que experimenta la ciudad a lo largo del año. Mientras que en septiembre de 2025 Almansa alcanzó su mejor registro anual con 1.411 parados, la llegada de octubre devolvió a 1.488 personas a la casilla de salida, siendo el 75% de ellas, mujeres. Es el «efecto octubre», que Almansa siente con especial virulencia: tras el fin del verano, las rebajas y las ferias de septiembre, el desempleo femenino vuelve a dispararse. «La temporalidad y los contratos vinculados a campañas específicas afectan principalmente a las mujeres», subraya Martínez, señalando que el sector servicios es, con diferencia, el más castigado.

La brecha también se siente en el bolsillo. Aunque la ganancia por hora de las mujeres en la región ha subido hasta representar el 93% de la de los hombres, todavía persiste una diferencia salarial de entre el 7% y el 10%. «En este contexto, la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.221 euros se perfila como una herramienta clave de reequilibrio, ya que beneficiará a un 61% de mujeres en la comunidad autónoma», afirma la responsable.

El horizonte de 2026 trae consigo medidas de alivio, pero a largo plazo el sindicato pide a las empresas que apuesten por la «dignificación de los puestos de trabajo» y la implementación real de planes de igualdad. Y es que, dice Martínez que en Almansa esto supone un reto extra, ya que el tejido empresarial está formado principalmente por pymes de menos de 50 empleados, que no están legalmente obligadas a negociar dichos planes. No obstante, «en las empresas que los hemos negociado, hemos notado como de manera inminente se han empezado a contratar mujeres».

Almansa camina hacia una recuperación económica que, sobre el papel, parece sólida. Pero mientras la mitad de su población siga cargando con el lastre de la temporalidad, la parcialidad y la falta de conciliación, esa recuperación será, en palabras de los agentes  sociales, incompleta.

La Revistica | Publicado en el Nº005, página 4 y 5
La Revistica | Publicado en el Nº005, página 4 y 5