El motivo de la presente es responder adecuadamente a las cartas remitidas con fechas 12 de diciembre y 30 de enero por un lector que nos tiene acostumbrados a este tipo de publicaciones y que nos obligan, una vez más a desmentir las sesgadas, sensacionalistas y casi siempre gratuitas afirmaciones que en ella se vierten.
Vaya por delante que la actividad de la Caza es perfectamente legal en España (Ley 1/1.970, de Caza de 4 de abril) y en la Comunidad de Castilla La Mancha (Ley 3/2.015 de 5 de Marzo, de Caza de Castilla-La Mancha) y que está sujeta a profusa normativa y regulación que esta asociación se encarga de hacer cumplir escrupulosamente, denunciando y sancionando las escasas infracciones se producen.
Hay que añadir que agentes del SEPRONA y Agentes Medioambientales velan por el cumplimiento efectivo de dicha normativa.
Las monterías, además, se encuentran anunciadas desde el verano, por lo que en modo alguno se realizan de forma “sorpresiva”, siendo esta una asociación totalmente trasparente en cuanto a sus actividades y forma de funcionamiento.
De la lectura de la misiva se desprende una evidente animadversión del autor a dicha actividad, lo cual puede entenderse dentro de la libertad que cada individuo tiene de considerar lo que moralmente es aceptable o no.
En todo caso, es respetable que al lector no le guste la caza, pero lo que no puede es publicar mentiras e informaciones sesgadas, utilizando expresiones injuriosas como “masacre o barbarie” o atribuyendo calumniosamente a esta asociación hechos totalmente inciertos que pretenden predisponer a la ciudadanía contra nuestra asociación.
Cualquier montería está previamente comunicada y autorizada por la Consejería y sujeta a importantes restricciones y controles tanto en la forma de desarrollarse, lugar, tiempo y ejemplares que pueden cazarse.
Así, se dice de forma totalmente gratuita que los cazadores son ayudados por más de 8 REALAS con 15 perros cada una, lo que supone unos 120 PERROS, sedientos de sangre y que es de imaginar que cualquier animal, protegido o no, lince, gato montés, gineta o cualquier otro, lo matan o desplazan de su hábitat.
Cualquier amante de los animales sabe que los perros no cazan “sedientos de sangre”, sino por instinto, puesto que es su naturaleza. Los perros están controlados en todo momento por sus dueños y la afirmación de que matan o desplazan otras especies, incluso protegidas, es totalmente gratuita y falsa, puesto que los agentes del SEPRONA lo denunciarían.
Asimismo, es falsa y sensacionalista la afirmación de que “se han propuesto exterminar todos los ciervos, corzos y muflones”. Como decimos, las monterías están altamente reguladas y sujetas a límites de ejemplares, siendo totalmente incierto que exista una intención de exterminar dichos animales, en primer lugar, porque un cazador es un amante de la naturaleza que realiza una actividad ancestral, inherente al ser humano desde que se puede considerar tomo tal.
En segundo lugar, porque el cazador es el primer interesado en que no se extingan las especies objeto de la actividad cinegética. Olvida el autor de la carta que las especies mencionadas carecen de depredadores naturales en nuestra zona, por lo que la caza no deja de ser la forma natural de control de las poblaciones de estos animales, cuya proliferación desmedida podría dar lugar a serios problemas a la agricultura, a otras actividades deportivas que se realizan en estas zonas, a la circulación por carretera o a la proliferación de plagas que pueden afectar a explotaciones ganaderas, como recientemente hemos visto en Cataluña.
En todo caso, las monterías no son una actividad nueva en Almansa, sino que se llevan realizando más de 50 años, siendo que la población no solo no ha disminuido, sino que ha aumentado como pueden corroborar los vecinos de nuestra localidad que, por afición al deporte, a la fotografía o simplemente a la naturaleza, visitan nuestros montes.
Esperamos que la publicación de esta carta en su medio contribuya a que la ciudadanía de Almansa tenga un conocimiento más riguroso de las actividades de esta asociación y de la actividad cinegética que se desarrolla en nuestra localidad, alejándose de visiones alarmistas y sensacionalistas como la del autor de las desafortunadas cartas.
FDO. UNIÓN CINEGÉTICA ALMANSEÑA

