El concejal de Servicios Sociales, Cristian Ibáñez, y el coordinador del área, Andrés Candel, comparecieron para defender públicamente la actuación de los Servicios Sociales ante las «críticas surgidas en las últimas semanas, tanto en medios de comunicación como en redes sociales», asegurando que «desde el primer momento se actúa allí donde se necesita» y que «en ningún caso se ha dejado abandonada a ninguna persona».
Ibáñez explicó que se trata de situaciones «muy complicadas, con perfiles de personas complicados, con problemas de salud mental o con problemas de adicciones» y añadió que lo que se ve desde fuera «no siempre es lo que realmente ocurre». Asimismo, insistió en que los Servicios Sociales trabajan con transparencia, «pero siempre dentro de la legalidad y los procedimientos técnicos».
El edil explicó que el departamento cuenta con un equipo multidisciplinar de profesionales de trabajo social, psicología, educación social y sociología, que valoran cada caso de manera individualizada. No obstante, recordó que cuando se trata de personas adultas legalmente capacitadas, son ellas quienes tienen la última decisión. «No se puede obligar a nadie a aceptar un recurso, aunque los profesionales estemos convencidos de que es lo mejor», señaló.
Confidencialidad y protección de datos
Tanto Ibáñez como Candel destacaron que los Servicios Sociales están obligados a respetar la confidencialidad y la protección de datos, lo que impide ofrecer información sobre casos concretos a terceras personas. Una circunstancia que, reconocen, genera en ocasiones una «sensación de indefensión» ante la opinión pública.
«El hecho de que no podamos dar detalles no significa que no se esté actuando», señaló Candel, quien recordó que el área trabaja cada año con cientos de personas y realiza miles de intervenciones, la mayoría con resultados satisfactorios.
El coordinador explicó que las situaciones más visibles y conflictivas suelen ser las más complejas, aquellas en las que las expectativas de familiares o vecinos no coinciden con la valoración técnica de los profesionales, lo que acaba derivando en críticas públicas.
Ambos afirmaron que, en los casos recientes que han generado mayor debate, las personas han estado «cubiertas y atendidas desde el primer momento», en coordinación con entidades como Cáritas.
Finalmente, Candel animó a la ciudadanía a comunicar cualquier situación de posible riesgo o vulnerabilidad que detecten, ya sea acudiendo al departamento o contactando telefónicamente, para que pueda ser valorada por los profesionales.







