Había algo de poético en la mañana de este viernes, 30 de enero, en Almansa. El viento, que obligó a posponer el despliegue de una gran pancarta, no pudo enfriar el entusiasmo de una comunidad educativa volcada en sus raíces. En el IES Escultor José Luis Sánchez, el aire no solo soplaba, parecía «edificar dibujos», como el propio artista describía su oficio. Allí se celebró el centenario del nacimiento del artista internacional José Luis Sánchez Fernández (Almansa, 1926).
El instituto que lleva su nombre se convirtió en un escenario donde el pasado de un genio y el futuro de los 663 alumnos y alumnas matriculadas para el curso 2025/2026 se dieron la mano. Bajo la mirada atenta de la Niña sentada, la escultura que preside el centro, la banda de música del instituto —dirigida por los profesores de música Jorge Pérez y Javier Sánchez— rompió el silencio con clarinetes, violines y timbales.
Las notas transformaron el espacio cotidiano de la entrada al centro en un gran escenario. A continuación, el director del instituto, Roberto Carlos Ruiz Villena, presentó el evento y dio paso al acto, que representó distintas escenas de la vida de José Luis a través del teatro, la literatura y la danza.


Un viaje en el maletero y una niña con mascarilla
Uno de los momentos más íntimos y literarios de la jornada llegó de la mano de Rosa, exdirectora del centro desde el año 2010 hasta 2014. Con una naturalidad que cautivó a los presentes, relató la odisea de cómo «la niña» llegó a Almansa en 2012.
No lo hizo en un camión especializado en el transporte de exposiciones para museos y colecciones de arte, sino en el maletero de un coche particular, protegida con mantas y cojines, viajando silenciosa desde Madrid, junto a Rosa. Era el deseo de José Luis: que su obra viviera donde los jóvenes se forman.

La feliz idea del escultor nació cuando le invitaron a la celebración del 25 aniversario del instituto. «Quedó tan encantado y tan agradecido de la acogida de la comunidad educativa y del cariño de vosotros, los alumnos, que poco después nos comunicó su deseo de que una obra suya estuviese presente en el centro», relató la docente. Durante el acto se manifestó que Sánchez no solo fundió metal; fundió la «luz de la sabiduría» en un semblante tranquilo con coletas de bronce.
La escultura, que al principio «intimidaba» a los alumnos con sus «ojos misteriosos y vacíos», ha terminado siendo una más de la plantilla. Los asistentes rieron y se emocionaron al recordar cómo la figura ha participado en la vida del centro: rodeada de globos morados el 8 de marzo, con una rosa por San Valentín e, incluso, llevando su propia mascarilla durante los días grises de la pandemia.
Voces para el centenario de José Luis Sánchez en Almansa
La relevancia del acto quedó sellada con la presencia de las máximas autoridades y los cuatro directores que han marcado la historia del centro, incluyendo María del Carmen Cerdán y Gregorio García Herrero, quien recibió una ovación por parte del público.


La alcaldesa de Almansa, Pilar Callado, historiadora del arte de formación, recordó su presencia en la inauguración de la escultura hace años y subrayó la importancia de que la figura de Sánchez deje de ser solo un nombre en una fachada para convertirse en un referente vivo para todos los almanseños y almanseñas.
Por su parte, Diego Pérez, delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes en la Junta de Castilla-La Mancha, ofreció una semblanza más técnica. Definió a Sánchez no solo como un artista, sino como un «gran investigador y científico» de la forma, la materia y el espacio, cuya obra, aunque roza la abstracción, nunca pierde de vista la esencia humana.


Pérez destacó que el escultor siempre llevó a Almansa por bandera en Roma, Milán o París, y que su decisión de donar la obra al centro fue el último gesto de un hombre que «creía que la docencia y el arte son vasos comunicantes».
12 meses de arte y un nuevo horizonte
El acto también miró hacia el futuro. El actual director, Roberto Carlos Ruiz Villena, presentó el proyecto ’12 meses de expresión artística’, una iniciativa donde las ventanas del instituto se convertirán en lienzos. Durante el evento, se presentaron las dos primeras interpretaciones de la obra de Sánchez realizadas por el alumnado: Obra naciente, de Belén Rodríguez (1º de ESO), y Eros, de Inés Molina (2º de Bachillerato). Es la forma en que el centro invita a la ciudadanía a mirar hacia arriba cada mes para descubrir una nueva visión del maestro.

Como colofón práctico a una jornada de celebraciones, el delegado de Educación lanzó un anuncio que fue recibido con aplausos: la construcción de un nuevo pabellón polideportivo compartido con el centro José Conde. El proyecto ya está en su fase final de redacción y pronto saldrá a licitación, afirmó, una «infraestructura necesaria para que el «músculo» del instituto esté a la altura de su espíritu artístico».
El acto concluyó con la delicadeza de la danza dirigida por Llanos Ortiz, mientras los versos de Imagine de John Lennon flotaban en el ambiente. El mensaje final del escultor, rescatado de sus escritos, resonó con fuerza en el patio: «No dejéis que vuestros sueños se os olviden».


Almansa inicia así un 2026 de celebraciones, recordando a ese niño que se inspiraba en los muros de tapial y el castillo de su pueblo para terminar conquistando el aire con sus manos. El IES Escultor José Luis Sánchez no solo lleva un nombre; custodia un legado que, como la Niña sentada, nos observa con ojos vacíos pero llenos de una vida que apenas acaba de cumplir cien años.




















