«Ese día amaneció como cualquier otro… pero entonces, sin pedir permiso, todo se frenó». Con estas palabras, cargadas de la cruda realidad que afrontan cada día 800 personas en nuestro país, comenzó un manifiesto que ha marcado en el Salón de Plenos de Almansa el acto central por el Día Mundial contra el Cáncer. No ha sido un acto de cifras. Ha sido un acto de personas; un encuentro donde Almansa ha mirado de frente a la enfermedad como esa sacudida que redefine la existencia y da la vuelta a las prioridades.
En un salón abarrotado y con el corazón puesto en la humanización, se ha hecho oficial el relevo de la junta directiva local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) bajo la premisa de que, ante el mayor reto sociosanitario de nuestro tiempo, nadie tenga que caminar solo. Este compromiso local se vuelve hoy más necesario que nunca ante la dureza de los datos oficiales. Según el INE, por primera vez en la historia, los tumores ya son la primera causa de muerte en España con 115.578 fallecimientos, superando a las enfermedades del sistema circulatorio (113.620).
Nueva etapa para la AECC en Almansa
La presidenta provincial, María Victoria Fernández, ha sido la encargada de presentar al nuevo equipo que toma el testigo en la ciudad, mostró su absoluta gratitud a la directiva saliente por el impecable posicionamiento de la asociación en la localidad y presentó al equipo que tomará el testigo.
Esta nueva etapa estará liderada por Ana Belén Alcañiz Moya como presidenta, acompañada por Nina Hernández Mora en la vicepresidencia, Cleo Rodríguez Rodríguez como secretaria y Luz Coloma Sendra como tesorera. El equipo lo completan, en las vocalías, Manuela Piqueras, María Dolores García Sánchez, Magdalena Toledo Romero y Genova Zoroa Martínez.
La alcaldesa, Pilar Callado, puso el acento en la implicación social y en la solidaridad que caracteriza a Almansa. Recordó iniciativas ya consolidadas como la carrera de la Pantanera y dio la bienvenida a la nueva directiva, deseándoles «la mayor de las suertes en una labor que incide directamente en la vida de las personas enfermas». Reiteró, además, el compromiso del Ayuntamiento de seguir colaborando y de avanzar hacia una mayor visibilidad de la asociación y una sede adecuada.
El manifiesto: cuando el tiempo se detiene
El manifiesto de este año ha querido desnudarse de tecnicismos para hablar de la realidad humana. El texto comenzó recordando que el diagnóstico suele llegar en una mañana cualquiera, rompiendo agendas, planes familiares y responsabilidades laborales. Ese «puñado de palabras» que hoy han escuchado cerca de 800 personas en nuestro país lo cambia todo; a partir de ese instante, el tiempo se mide y se vive de otra manera, y los detalles más cotidianos de la vida adquieren un sabor y un valor diferentes bajo la sombra de la incertidumbre.
El manifiesto desgranó la necesidad de entender que el impacto de la enfermedad trasciende lo estrictamente biomédico. Tras el diagnóstico aparecen la negación, el miedo y un desgaste emocional que afecta a lo personal, lo familiar y lo laboral. Por ello, desde Almansa se ha lanzado una reivindicación clara: la humanización de la atención oncológica debe ser un derecho estructural del sistema sanitario y ninguna persona debe caminar sola. Situar a la persona en el centro significa que el bienestar psicológico y social sea tan inseparable del cuidado clínico como lo es el propio tratamiento.
En esta misma línea, el texto puso el foco en la autonomía del paciente, exigiendo que se garantice el derecho de cada persona a comprender su situación para tomar decisiones informadas. Humanizar también implica mejorar los tiempos, reducir la burocracia y cuidar los espacios de intimidad.
Además, se lanzó un mensaje fundamental para el entorno del enfermo: es urgente cuidar a los cuidadores, ya que su equilibrio emocional es el espejo en el que se refleja el bienestar de la persona que enfrenta la enfermedad.
Almansa se tiñe de verde contra el cáncer
La alcaldesa de Almansa, Pilar Callado, junto al concejal Cristian Ibáñez, recordaron que Almansa es una ciudad profundamente solidaria, capaz de movilizar a familias enteras en eventos de gran calado social, y aseguraron que el Ayuntamiento seguirá trabajando para que el acompañamiento y la esperanza sean la hoja de ruta en cada caso diagnosticado en la localidad.
El verde de la esperanza inundó la fachada del Ayuntamiento con el despliegue de la pancarta conmemorativa. Este gesto puso el broche final a la jornada y simbolizó el compromiso de toda una ciudad con una lucha que es, ante todo, colectiva.







