En el marco del III Acto Institucional del Día Internacional de las Mujeres, el Ayuntamiento de Almansa rinde un sentido homenaje a Isabel Alcañiz Moya, una mujer cuya trayectoria es el vivo reflejo del trabajo y el compromiso con su comunidad.
Aunque sus raíces se hundan en Villarrobledo, Isabel es, por derecho y corazón, almanseña desde hace más de sesenta años. Su historia es la de una generación de mujeres que aprendieron el valor del esfuerzo antes que el de los juegos: antes de cumplir los nueve años ya trabajaba como sirvienta y, con apenas catorce, se sumergía en la industria del calzado, motor de la ciudad que la acogió.
Isabel Alcañiz Moya, pionera emprendedora
Su espíritu emprendedor brilla con luz propia cuando, tras la crianza de sus hijos, decide abrir su propio taller de aparado junto a su hermana, demostrando una capacidad de sacrificio admirable que mantuvo hasta su jubilación.

Pero para Isabel, el descanso no significa inactividad. Desde 2019, ejerce como vicepresidenta del Consejo de Mayores, donde se convierte en el motor que impulsa viajes, rutas, bailes y bingos, creando espacios de compañía y alegría para las personas mayores, alejándolas de una vejez caracterizada por la soledad no deseada.
«Mi trabajo es ayudar. Es muy gratificante… somos un equipo», afirma Isabel en el vídeo que se proyecta en el teatro, con la humildad de quien ha visto cambiar los tiempos. Ante la cámara celebra que «hoy las parejas se ayuden» y compartan las cargas que antes recaían solo sobre hombros femeninos. «No es que no te quisieran, es que era así. Parece que te tocaba todo a ti», explica, sobre ese desequilibro que se interpretaba como natural y convertía a la mujer en la única responsable de los cuidados y del hogar.
Con este reconocimiento al Servicio Comunitario, Almansa pone en valor no solo su labor actual en entidades como AFAENPAL y la Residencia San José, sino la esencia de una mujer que entiende que la verdadera gratitud reside en ayudar.
Isabel Alcañiz Moya se levanta hoy como un símbolo de constancia y solidaridad. Su vida es el testimonio de tantas mujeres que, con silencio y entrega, construyen los cimientos de una comunidad más humana.











