Antes de que el primer café de la mañana llegara a las mesas, Almansa ofrecía un paisaje distinto. Varias de sus esculturas más emblemáticas han amanecido cubiertas con un pañuelo morado. Quien haya cruzado la Plaza de Santa María o el Parque de los Coloma habrá descubierto que este color envuelve ahora el metal y la piedra de la Fuente de los Patos o del busto de Aniceto.
Esta estampa curiosa, que ya sorprendió a la vecindad en 2024, surge de nuevo de forma espontánea y anónima. Según confirma La Tinta de Almansa, la acción no parte del Ayuntamiento de Almansa ni de colectivos políticos, sino un grupo ciudadano anónimo. El amparo de la noche ha servido para realizar este «asalto» artístico y reivindicativo que transforma hoy el paisaje urbano.
El objetivo de este año sigue siendo llamar la atención sobre la necesidad de una ciudad más feminista y de reclamar un mayor espacio público para las mujeres. Entre las esculturas que han amanecido «abrigadas» se encuentran: la Fuente de los Patos (Plaza de Santa María), el Busto de Aniceto Coloma (Parque de los Coloma), la Fuente del León, la Paz Aupada, el Monumento al Zapatero, la Machega (Parque de los Coloma), la escultura del soldado de la Batalla de Almansa y la escultura Eros del escultor José Luis Sánchez (entrada de Casa de Cultura).
Resistiendo al viento y al olvido
A pesar del frío, el viento y las lluvias que han protagonizado esta semana (y que se prevé que continúen más allá del fin de semana), los pañuelos violetas resisten. Según ha podido saber este periódico, todas las piezas colocadas permanecen intactas.
Esta acción, que embellece de forma original la ciudad, refuerza el ambiente reivindicativo de los actos del 8 de marzo y demuestra que la reivindicación por la igualdad late en Almansa con fuerza.









