«Quería volar»: Rosario Martínez Bueno y el triunfo de las aparadoras del calzado que conquistaron su futuro a los 50 años

El Ayuntamiento de Almansa la homenajea por su trayectoria en el calzado, que simboliza el esfuerzo invisible de las mujeres que sostuvieron la industria y la familia desde el salón de sus casas
Rosario Martínez Bueno

En el emblemático escenario del Teatro Regio, durante el III Acto Institucional del Ayuntamiento de Almansa por el 8M, se ha rendido un emotivo homenaje a una mujer cuya vida es el reflejo del tesón y la valentía: Rosario Martínez Bueno, reconocida con el premio a Mujer Referente en el Sector Zapatero.

Su historia es la de un esfuerzo silencioso que hoy cobra voz. Rosario simboliza a esa generación de aparadoras que, tras comenzar a trabajar casi siendo niñas, se vieron empujadas a la economía sumergida al contraer matrimonio, llevando la producción industrial al salón de su hogar para no desatender la crianza de sus hijos. «Yo empecé a trabajar a los 13 años, lo que pasa es que no te hacían fija hasta los 14», señala en su vídeo homenaje.

Mujer trabajadora

Durante ocho años y medio, desempeñó su labor como aparadora en la fábrica de Osvaldo Cuenca, un oficio que llevaría consigo incluso después de casarse. Luego, continuó trabajando desde casa con su propia máquina de coser mientras criaba a sus cuatro hijos y cuidaba de sus mayores.

 

Recordando aquellos años con ternura, afirma: «Me satisface mucho criar a mis hijos, no os podéis ni imaginar lo que yo he disfrutado con ellos». Sin embargo, entre costuras y cuidados, siempre latió en ella un deseo de superación y seguridad para su futuro. Durante un tiempo trabajó en la biblioteca publica, donde conoció a Paquita Tomás, la bibliotecaria, quien le animó a trabajar.

Con la determinación de quien decide ser dueña de su destino, a los 50 años tomó una decisión valiente: «Quería volar y yo veía que no iba a tener jubilación, que no iba a tener nada. Gracias que me lié la manta y me puse en el Plan de Empleo».

Ese paso no solo le permitió trabajar en el servicio de ayuda a domicilio, sino que le devolvió algo esencial: su autonomía. Con una sonrisa que ilumina su trayectoria, Rosario recuerda el significado de aquel logro: «La primera nómina que yo cobré para mí fue, no sé cómo decirte… una alegría. La independencia de una mujer para mí es fundamental».

Rosario Martínez Bueno, mujer referente de Almansa

Hoy, Almansa premia a una mujer que ha trabajado pese a todo y que, con su ejemplo, demuestra que nunca es tarde para buscar la independencia. Su trayectoria demuestra que el trabajo de cuidados y el industrial son los pilares que han construido nuestra sociedad, aunque hayan estado invisibilizados. Rosario es, desde hoy, un faro de luz para todas las mujeres que, entre hilos y sueños, siguen luchando por un futuro más igualitario.

Mi referente es mi hija porque ha estudiado, a todas las mujeres de mi época, que tuvimos que dejar la fábrica para criar a nuestros hijos con un pie en la máquina y otro en el balancín. A las mujeres de posguerra. Hemos criado a mujeres fuertes y a a hombres que deberían saber que somos todos iguales.

ecoVitab

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