Efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete han identificado y denunciado a tres vecinos de la capital que fueron sorprendidos cazando aves acuáticas de forma ilegal en una laguna del término municipal de Chinchilla de Montearagón. Los implicados habían capturado 13 ejemplares de ánade real (Anas platyrhynchos) incumpliendo la normativa vigente en materia de caza.
Sorprendidos cazando con focos desde una embarcación
La Guardia Civil de Chinchilla de Montearagón tuvo conocimiento de la presencia de varias personas que estarían cazando aves acuáticas en una pequeña laguna cercana a la localidad, utilizando focos de luz artificial.
Una patrulla se desplazó hasta el lugar y, a su llegada, observó tres focos en movimiento en los alrededores del humedal, así como a tres personas que sacaban del agua una pequeña embarcación a remo. Tras su identificación, los agentes comprobaron que las luces procedían de varios focos de luz artificial que portaban los cazadores, además de tres armas largas de fuego y los 13 ánades reales abatidos.
Varias infracciones graves en materia de caza
Por estos hechos, los tres cazadores han sido propuestos para sanción ante la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de Albacete por varias infracciones graves a la Ley 3/2015, de 5 de marzo, de Caza de Castilla-La Mancha.
Entre las infracciones detectadas se encuentra cazar fuera del periodo hábil, ya que la temporada de caza de aves acuáticas finalizó el 31 de enero, incumpliendo la Orden de Vedas de Castilla-La Mancha.
También ejercieron la caza de aves acuáticas no contempladas en el Plan de Ordenación Cinegético del coto correspondiente, al no figurar esta modalidad ni las especies entre las autorizadas.
A ello se suma la práctica de la caza en horario no autorizado, al realizarse la acción cinegética más de una hora después del ocaso, y el uso de medios prohibidos, concretamente focos y linternas acoplados a las escopetas para localizar e iluminar a las piezas.

Posibles sanciones económicas y administrativas
En base a la Ley de Caza de Castilla-La Mancha, estas personas podrían enfrentarse a sanciones que oscilan entre 601 y 6.000 euros de multa. Además, podrían conllevar la retirada de la licencia de caza e inhabilitación para obtenerla durante un periodo de uno a tres años, la suspensión de la actividad cinegética por el mismo plazo y la suspensión de autorizaciones, derechos de aprovechamiento, titularidad y explotación, entre otras medidas.






