El Teatro Regio de Almansa se vistió de gala y emoción durante el III Acto Institucional con motivo del 8M, organizado por el Ayuntamiento, para rendir un merecido homenaje a la Trayectoria Laboral de María Ángeles Sánchez García, conocida cariñosamente por todos como Marián, la responsable de la cafetería del Centro 11 de Marzo.
Comenzó a trabajar en la hostelería con apenas 14 años durante los fines de semana en la hostelería, y a los 16 ya se abría camino en diversos sectores: supermercados, calzado, limpieza y en la Papelería Castillo.
A lo largo de las décadas, Marián ha sido un ejemplo de constancia y sacrificio, compaginando múltiples empleos para sacar adelante a su familia en circunstancias difíciles. A los 21 años formó su propia familia y sacó dos hijos adelante, Carlos y David; a los 33 años comenzó a trabajar en una empresa de limpieza. Y trabajó en el Centro de Mayores de la Plaza de Santa María.

Desde hace doce años, su dedicación y cercanía son el alma de la cafetería del Centro 11 de Marzo. Sin embargo, sus inicios allí fueron un reto de superación personal; en un entorno donde inicialmente acudían muy pocas mujeres, tuvo que enfrentar prejuicios: «Parece que los hombres tienen que llevar los bares, pero ¿sabes una cosa? Las mujeres somos muy duras y lo que queremos, lo hacemos».
Sin embargo, sus inicios en este espacio fueron un reto frente a los prejuicios de la época. «Entraba y era la «nena». «Nena» ponme esto, «nena» ponme lo otro… Dudaban de las cosas que ponía, de si lo iba a hacer bien o mal. Me ha costado mucho que me respeten», relata sobre aquellos días en los que acudían muy pocas mujeres al centro.

A pesar de los comentarios escépticos que recibió al llegar, su determinación fue inquebrantable: «Lo primero que me dijeron en mi primer día al entrar aquí es que me fuera buscando otra cosa que aquí iba a estar poco tiempo. Y aquí estoy; llevo doce años». Con paso firme y profesionalidad, Marián transformó esos recelos iniciales en un respeto profundo, logrando que el espacio sea hoy mucho más inclusivo para otras mujeres.
Este reconocimiento entregado en el emblemático Teatro Regio no solo premia sus años de servicio, sino que celebra a la mujer trabajadora que nunca dejó de luchar por ofrecer un futuro mejor a los suyos, tal y como le enseñó, según ella, su propia madre.
La trayectoria de Marián refleja el papel esencial de tantas mujeres cuya labor diaria, marcada por el esfuerzo, construye sin embargo el corazón de la comunidad almanseña: «Que nuestras oportunidades dependan del talento y nunca, nunca del género», deseó, en su discurso de agradecimiento.








