El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, mantuvo este lunes 15 de septiembre en Madrid una reunión bilateral con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para trasladarle una serie de reivindicaciones estratégicas para Castilla-La Mancha relacionadas con la reforma de la Política Agraria Común (PAC), la actualización de los criterios económicos para las ayudas agrarias, la defensa de las intervenciones sectoriales y la planificación hidrológica.
Una PAC posterior a 2027 con menos burocracia
Martínez Lizán defendió que la PAC posterior a 2027 debe avanzar hacia una mayor simplificación y flexibilización burocrática, una de las principales demandas del sector agrario.
El consejero también reclamó realizar una proyección real de las futuras ayudas, especialmente para aquellos sectores que atraviesan mayores dificultades, como la ganadería extensiva. En este ámbito, señaló que deben tenerse en cuenta tanto la aplicación del Plan Estratégico de la Ganadería Extensiva de Castilla-La Mancha como el Plan Estratégico Nacional de Ganadería Extensiva.
Otro de los asuntos planteados al ministro fue la actualización de los criterios económicos utilizados para calcular las ayudas destinadas a la incorporación de jóvenes, los planes de mejora y el reconocimiento de explotaciones prioritarias.
Actualmente, estos cálculos tienen en cuenta la Ley de Explotaciones Agrarias, que determina los rendimientos correspondientes a cada cultivo mediante unos datos que, según explicó el consejero, han quedado obsoletos.
«Los márgenes brutos estándar, que es como se conocen, datan de hace muchos años y es necesaria una modernización de los importes asignados a cada superficie para responder al momento actual de los precios que los cultivos pueden estar ofreciendo a los productores», detalló Martínez Lizán.
Defensa de las ayudas al sector vitivinícola
El futuro de las intervenciones sectoriales constituye otra de las principales preocupaciones trasladadas por Castilla-La Mancha, especialmente en los ámbitos vitivinícola y apícola.
Sobre la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), Martínez Lizán recordó que el sector representa el 5 % del PIB regional y tiene, por tanto, una repercusión «importantísima». A ello sumó las inquietudes existentes en torno al consumo de vino y los nuevos retos marcados por los consumidores.
El Gobierno regional considera necesaria la continuidad de la ISV con un presupuesto adecuado que permita responder a las necesidades actuales tanto del sector productor como del transformador y elaborador.
Martínez Lizán destacó además la importancia que esta política tiene para Castilla-La Mancha y anunció que, a partir del 16 de septiembre, comenzarán a enviarse las primeras resoluciones de reestructuración de viñedo para 1.800 hectáreas y prácticamente 500 agricultores.
Apoyo extraordinario para la apicultura
En cuanto a la Intervención Apícola, el consejero consideró imprescindible garantizar su continuidad «con apoyo extraordinario, por lo que representa el sector apícola para la polinización y la garantía de la continuidad de la actividad agraria».
Asimismo, planteó la posibilidad de apoyar esta actividad mediante el Plan Estratégico de Ganadería Extensiva.
Drones para aplicar fertilizantes y fitosanitarios
La innovación y la tecnología también formaron parte de los asuntos tratados en la reunión. Martínez Lizán abogó por «apoyar seriamente la innovación y la tecnología» y destacó especialmente el potencial del uso de drones en la agricultura.
El consejero valoró el trabajo realizado por el Ministerio en este ámbito y consideró fundamental ofrecer una solución a una petición que, según indicó, el sector realiza de manera unánime: permitir la utilización de drones para aplicar fertilizantes y, especialmente, productos fitosanitarios.
Esta tecnología podría contribuir al ahorro en los costes de aplicación de insumos y reducir los tiempos necesarios para realizar los tratamientos. También permitiría actuar en situaciones de especial dificultad, como las provocadas por DANAS que imposibilitan la entrada a los bancales cuando es necesario realizar determinadas aplicaciones.
Según explicó Martínez Lizán, el empleo de drones contribuiría además al objetivo de la Unión Europea de reducir el uso de fitosanitarios, garantizando en este caso una reducción mínima del 30 % en la utilización de este tipo de insumos.
Castilla-La Mancha pide garantizar la continuidad del regadío
El agua fue otro de los principales asuntos abordados. El consejero señaló que, aunque ni la Consejería ni el Ministerio de Agricultura tienen las competencias en esta materia, ambas administraciones mantienen una «vinculación y una dependencia importantísima».
Martínez Lizán trasladó su preocupación por las consecuencias que pueda tener el próximo ciclo de planificación hidrológica para Castilla-La Mancha, una comunidad por cuyo territorio discurren «siete de las nueve confederaciones hidrográficas de España».
«Es importantísimo este trabajo que tenemos que desarrollar juntamente con Transición Ecológica y con Desarrollo Sostenible para entender que necesitamos garantizar la continuidad del regadío en nuestra tierra», afirmó.
El Ejecutivo autonómico considera imprescindible que cualquier decisión en materia hídrica garantice la disponibilidad de agua necesaria para mantener la actividad agraria, industrial y económica de Castilla-La Mancha.
Preocupación por los precios del aceite de oliva
La reunión también abordó la próxima campaña de recolección del olivar, que actualmente constituye la principal superficie de cultivos leñosos de Castilla-La Mancha.
El consejero trasladó su preocupación por diferentes cuestiones administrativas relacionadas con el desarrollo de la normativa que debe implementarse, así como por los bajos precios del aceite.
Martínez Lizán señaló que estos precios «no son suficientes» en campañas que han sido cortas y cuando, además, prácticamente todo el aceite ya ha sido vendido. A su juicio, los precios deberían encontrarse más ajustados a los costes de producción.
Todo ello se produce, según indicó, en un año difícil «en el que la geopolítica ha marcado el incremento del precio de los insumos, los fertilizantes, los combustibles y la energía».
«Es fundamental que entendamos que los productos agropecuarios deben de tener el precio adecuado y justo para poder atender la viabilidad y la rentabilidad de los agricultores y ganaderos», concluyó el consejero.










