El Albacete Balompié se medirá ante el Real Madrid CF en el Carlos Belmonte, para disputar los octavos de final de la Copa del Rey 2025-2026, en una eliminatoria a partido único que adquiere un simbolismo especial en tierras albaceteñas, pues el equipo blanco regresará a la provincia que fue cuna de Santiago Bernabéu, el hombre que cambió para siempre la historia del madridismo.
Aunque su nombre esté ligado de manera inseparable al estadio, a las Copas de Europa y a la grandeza internacional del club más laureado del fútbol europeo, el origen de Bernabéu se encuentra en la humilde localidad albaceteña de Almansa, donde nació el 8 de junio de 1895.
La relación entre Real Madrid y Albacete se llama Santiago Bernabéu
Los documentos oficiales —partida de nacimiento y bautismo— sitúan su llegada al mundo en la calle San Sebastián, despejando definitivamente cualquier duda sobre su lugar de origen. Frente a las versiones orales que situaban su nacimiento en la finca de «La Cueva» (Montealegre del Castillo), el propio Bernabéu y su familia zanjaron siempre la cuestión afirmando sin ambages que nació en Almansa.
Situada al sudeste de la provincia de Albacete, Almansa cuenta con más de 24.600 habitantes y es una joya oculta, aún por descubrir para muchos viajeros. Está custodiada por uno de los castillos medievales más impresionantes de España y fue testigo de una batalla decisiva para la historia moderna: la que colocó en el trono de España a la dinastía de los Borbones.
En semejante escenario, Santiago Bernabéu pasó sus primeros años de vida, antes de trasladarse con su familia a Madrid, en 1900. Pero aquella infancia manchega marcaría el carácter de un hombre que siempre presumió de sus orígenes, a los que regresaba siempre que podía y quien, décadas después, eligió su ciudad natal como lugar de descanso eterno. Hoy, su tumba en el cementerio de Almansa se ha convertido en punto de peregrinación para miles de madridistas.

Almansa, cuna de la leyenda blanca
Santiago Bernabéu fue hijo del abogado de Ontiyent (Comunidad Valenciana), José Bernabéu, y de la cubana de Camagüey, Antonia de Yeste, quienes tuvieron siete hijos (dos de ellos no sobrevivieron). Santiago fue el pequeño. Hasta los cinco años vivió en la Almansa de finales del siglo XIX, que apenas superaba los 10.000 habitantes.
Por aquel entonces, se sustentaba con una economía agrícola y una industria del calzado que empezaba a despuntar. La ciudad contaba ya entonces con estación de ferrocarril, alumbrado público y seis escuelas públicas. Pero la muerte de su madre, a la que Santiago Bernabéu estuvo profundamente unido desde la infancia, supuso un punto de inflexión a su vida en Almansa.
Entre los planes familiares figuraba un futuro traslado a Cuba junto a ella, un proyecto que quedó truncado en 1909, cuando Antonia falleció mientras la familia se encontraba en Almansa pasando las vacaciones. Aquel golpe obligó al joven Bernabéu a regresar de inmediato a Madrid y marcó el asentamiento definitivo de la familia en la capital, cerrando para siempre una etapa ligada a su ciudad natal y condicionando decisivamente su trayectoria profesional.
Del delantero centro al arquitecto del club
Como futbolista, Bernabéu debutó oficialmente con el Real Madrid en la temporada 1913-1914. Jugó como delantero centro y firmó cifras notables para la época: 68 goles en 79 partidos, antes de retirarse en 1927. Una de las grandes espinas de su carrera fue no haber llegado a debutar con la selección española, pese a ser convocado en 1922 para un partido ante Portugal del que fue apartado a última hora.
Tras colgar las botas, ocupó prácticamente todos los cargos posibles en el club —entrenador, delegado, directivo y secretario— hasta que el 15 de septiembre de 1943 fue elegido presidente del Real Madrid. Encontró una entidad devastada tras la Guerra Civil: el viejo Chamartín en ruinas, una plantilla diezmada y un club al borde de la desaparición.
Fechas que cambiaron el fútbol
Su primera gran decisión fue impulsar la construcción de un nuevo estadio. El 14 de diciembre de 1947 se inauguró el Nuevo Chamartín, que poco después pasaría a llamarse estadio Santiago Bernabéu por decisión de los socios. Aquel día, el Real Madrid venció 3-1 al Os Belenenses portugués.
En 1953, el fichaje de Alfredo Di Stéfano marcó un antes y un después. A él se sumaron Francisco Gento, Héctor Rial, Raymond Kopa y Ferenc Puskás, formando uno de los mejores equipos de la historia del deporte. El 8 de septiembre de 1955, el Real Madrid debutó en la recién creada Copa de Europa, competición que el propio Bernabéu había ayudado a impulsar. El club ganó las cinco primeras ediciones consecutivas (1956-1960) y una sexta en 1966, consolidando su hegemonía continental.
Almansa, escenario de un homenaje irrepetible
La conexión con su ciudad natal tuvo un episodio especialmente simbólico el 25 de julio de 1954. Ese día, Bernabéu fue nombrado Hijo Preclaro de Almansa, con un acto en el casino de la localidad. Para la ocasión, varias estrellas del Real Madrid, entre ellas Di Stéfano, vistieron la camiseta de la SD Almansa en un partido amistoso, un hecho único en la historia del club blanco.

Bernabéu presidió el Real Madrid durante 35 años, hasta su muerte el 2 de junio de 1978. Su fallecimiento conmocionó al mundo del fútbol. Más de 100.000 personas pasaron por su capilla ardiente instalada en el estadio que lleva su nombre y, durante el Mundial de Argentina, se guardó un minuto de silencio en los partidos en juego. En 2002, la FIFA le concedió a título póstumo la Orden del Mérito.
Hoy, cuando el Real Madrid vuelve a jugar en la provincia de Albacete, Almansa recupera protagonismo como algo más que un punto en el mapa. Es el lugar donde empezó todo; la cuna del dirigente que convirtió a un club español en una referencia mundial y que dejó escrito, con hechos y fechas, uno de los capítulos más influyentes de la historia del fútbol.





