El mercado laboral de Almansa cierra 2025 con mejores cartas sobre la mesa que las que se barajaron en 2024 y datos mensuales que no se habían visto en los últimos 20 años. El paro bajó con fuerza desde enero hasta el final del verano y, aunque el otoño trajo un repunte previsible, el balance anual es claramente positivo, con menos personas desempleadas que al inicio del ejercicio.
Con este nuevo escenario, Almansa encadena cuatro años consecutivos de indicadores positivos en empleo y de crecimiento demográfico. Esto significa que el paro no sólo no baja porque la población descienda, sino que se reduce aunque la población suba.
El año arrancó con 1.637 personas en paro en enero, aunque el máximo anual se alcanzó en febrero, con 1.649 personas desempleadas. A partir de ahí, el desempleo fue cediendo mes a mes hasta tocar suelo en septiembre, con 1.411 personas, el mejor dato registrado en Almansa en un mes de septiembre en al menos los últimos 20 años. El número mejora en 105 personas el dato de septiembre de 2024 y en más de 1.500 el de 2015.

Una mejora global que, sin embargo, no logra sortear la estacionalidad del empleo temporal. El otoño, como es habitual, arrojó cifras negativas ocasionadas por la inestabilidad de los despidos de verano y el arranque del nuevo curso. El número aumentó hasta las 1.488 personas (77 más que en septiembre) tras el fin de la campaña estival.
Sin embargo, en noviembre, el paro volvió a bajar ligeramente y cerró en 1.460 personas (28 menos que en octubre), un dato que mejora el inicio de 2025 y que también queda por debajo de noviembre de 2024, cuando Almansa sumaba 1.505 personas desempleadas.
El paro tiene rostro de mujer

Si hay un dato que atraviesa todo el año y marca el debate laboral es el peso del paro femenino. A noviembre de 2025, de las 1.460 personas en paro, 958 eran mujeres y 502 hombres. Es decir, casi 2 de cada 3 personas desempleadas en Almansa son mujeres, una proporción que ya se repetía en 2024 (cuando en noviembre se contabilizaban 1.020 mujeres en paro frente a 485 hombres) y que sigue sin corregirse.
Durante el verano, el paro femenino dio un respiro. Bajó con fuerza hasta su mínimo anual en septiembre, con 917 mujeres desempleadas. Pero el alivio fue temporal. En otoño, el desempleo volvió a crecer y alcanzó su máximo anual entre febrero y marzo, con 1.110 mujeres sin empleo.
El empleo masculino, en cambio, se mueve con menos sobresaltos, con variaciones más suaves a lo largo del año (un máximo de 540 hombres en paro en febrero y un mínimo de 494 en agosto y septiembre). Mientras el paro femenino acusa la estacionalidad, el masculino mantiene una mayor estabilidad, lo que vuelve a poner el foco en la precariedad y la temporalidad que afectan especialmente a las mujeres.

Paro por sectores: los servicios tiran del empleo
Con las diferencias de sexo claras, los sectores explican el resto del tablero. El sector servicios volvió a ser el gran motor del empleo en 2025 y el principal responsable de la bajada del paro. En enero concentraba más de 1.060 personas desempleadas (1.061). En septiembre, la cifra cayó hasta 893, su mejor registro del año y uno de los más bajos del periodo interanual.
Hostelería, comercio y actividades ligadas al verano dieron luz verde a la contratación, permitiendo que 2025 mejorara los datos de los últimos veranos. Con el otoño llegó el ajuste: 929 personas en octubre y 902 en noviembre, ya con la vista puesta en la campaña comercial de final de año.
La industria aguanta el tipo hasta el verano
La industria, sector estratégico para Almansa, también jugó a favor durante la primera mitad del año. El paro industrial pasó de más de 300 personas en invierno (con un pico de 311 en febrero) a 263 en julio y agosto, señal de mayor actividad y estabilidad productiva.
A partir de septiembre, el sector afrontó ajustes en la plantilla del calzado y cerró noviembre con 294 personas en paro (tras subir a 286 en octubre), un movimiento muy similar al vivido en el otoño de 2024.
Construcción y agricultura: sin sorpresas, pero sin hundimientos
La construcción mantuvo un perfil estable durante todo el año, con cifras que oscilaron entre 57 y 67 personas en paro. Bajó en verano, repuntó en otoño y cerró el año sin sobresaltos (63 en noviembre), en una línea casi calcada a la de 2024.
La agricultura, con menor peso en el conjunto del paro, volvió a dejar claro su calendario. Mejores datos en verano, coincidiendo con campañas de recolección (con mínimos de 34 personas en agosto y octubre), y subidas en los meses fríos (46 personas en febrero y 38 en noviembre). Nada nuevo, pero sí constante.
Más jóvenes encuentran su primera oportunidad
Otro dato que suma en positivo es el del colectivo de personas sin empleo anterior, donde se concentran muchos jóvenes. El año empezó con 172 personas en esta situación y cerró noviembre con 163, tras bajar hasta 157 en agosto gracias a los contratos estivales. Son menos que al inicio del año y también menos que a finales de 2024.
A pesar de que la temporalidad afecta mucho a las personas jóvenes, los parados de larga duración son eminentemente personas adultas y aproximadamente el 66% de las personas en paro en Almansa tienen más de 45 años.
Balance final: mejora real, pero con deberes pendientes
En conjunto, 2025 ha sido un buen año para el empleo en Almansa. El paro alcanza los mínimos más bajos de la serie histórica y el cierre anual consolida una tendencia hacia al crecimiento. Los servicios empujan, la industria aguanta y el mercado laboral responde con actividad. Y mientras, el reto sigue claro: reducir la estacionalidad, cerrar la brecha de género y reforzar el empleo estable.
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