Lista de reproducción

5 Vídeos

La gachamiga de los valientes: Almansa desafía al cielo en su XVII Encuentro Gachamiguero

Ni la leña mojada por la lluvia ni la cancelación del evento consiguió detener las primeras hogueras, provocando una reacción en cadena
gachamigas almansa 2026

El olor a leña, ajo y harina ejerció de despertador oficial para una Almansa (Albacete) que amaneció el 1 de mayo envuelta en incertidumbre. A las 8:00 de la mañana, las redes sociales del Ayuntamiento de la localidad lazaron un jarro de agua fría: «Queda suspendido el XVII Encuentro de Gachamigueros previsto para esta mañana», advirtieron, debido a las previsiones meteorológicas. Sin embargo, el arraigo de esta tradición pudo más que el parte del tiempo.

La ciudad arrastraba además el desánimo de la noche anterior, cuando la Retreta Popular de Almansa tuvo que suspenderse a mitad de su desarrollo debido a la lluvia. Con un aviso amarillo por lluvias y tormentas activo para el viernes, la ciudadanía almanseña temía que el evento más popular de sus fiestas —que suele congregar a más de 3.000 personas en torno a unas 300 hogueras— también se perdiera.

Lo que oficialmente se acató como una cancelación, en la práctica se convirtió en una demostración de raigambre local. Mientras algunos grupos recogían su kit gratuito de ingredientes básicos (agua, aceite, pan, tomate, ajos, harina e —importante— cervezas) para trasladar la jornada gachamiguera a «su campo» (segundas residencias), muchos otros decidieron que el Batallódromo no se quedaría vacío. Al grito de «quién dijo miedo» o «de esta gachamiga es para los valientes», y con la determinación de quien no teme a una nube, el gachamigódromo cobró vida.

La chispa definitiva que transformó el descampado junto a la avenida Director de Fotografía Néstor Almendros no fue institucional, sino generacional. A las 8:15 de la mañana, mientras muchos recogían sus víveres para marcharse, un grupo de jubilados se resistió a abandonar el lugar. A pesar de que la leña que administra la organización, conformada en la Junta Festera de Calles, estaba totalmente mojada, consiguieron encender la primera hoguera, provocando una reacción en cadena. Al ver ese primer humo, otros grupos imitaron el gesto y, para las 8:30, ya se contaban por decenas los fuegos encendidos.

Un encuentro improvisado y espacioso

Desde las 8:30, el chisporroteo del aceite comenzó a ganarle la batalla al murmullo de preocupación ante los nubarrones que se formaban en el cielo. Los participantes que decidieron quedarse «al pie del cañón», disfrutaron de un privilegio inusual: debido a las bajas de última hora, cada hoguera numerada pudo disponer de tableros de mesa individuales, un lujo en un evento donde lo habitual es compartir espacio entre dos o más grupos.

Fue un encuentro marcado por las ausencias oficiales pero lleno de vida espontánea: sin protocolo, ya que no asistieron la Reina de las Fiestas ni las abanderadas mayores; sin música oficial, con el equipo de sonido apagado pero sustituido por risas y gritos de júbilo, especialmente cuando el sol apareció brevemente para «calentar los corazones»; y con servicios mínimos, ya que, aunque el evento no era oficial, el camión de la cerveza funcionó con normalidad y los servicios de emergencia no se retiraron.

La seguridad y el compromiso también se mantuvieron firmes. Pese a la suspensión oficial, la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil y Cruz Roja Almansa mantuvieron su cobertura informativa y asistencial, acompañando a los vecinos hasta que el último fuego se extinguió, garantizando que la celebración fuera segura en todo momento.

gachamiga almansa 2026

De la sartén al paladar: «mojá y pa’trás»

A partir de las 9:30, el ambiente se caldeó. Sin embargo, las temperaturas empezaron a desplomarse notablemente hacia las 11:00, cuando sólo el calor de los últimos fogones mantuvo el tipo. Las sartenes, bien nutridas, atrajeron aun así a los jóvenes más trasnochadores y a sus familias, que se negaron a perderse el almuerzo más almanseño.

Hubo gachamigas para todos, con tomate, sin tomate o más «sosicas», como defendió el grupo que llevaba camisetas azules con el eslogan «¡no el eches más sal!», pero todas degustadas con el ímpetu de quien sabe que está disfrutando de una edición especial, casi «clandestina».

Final de jornada a las 12:00

El encuentro se prolongó con éxito hasta el mediodía. Fue a las 12:00 horas cuando la gente, con el estómago lleno y el objetivo cumplido, comenzó a vaciar el descampado municipal justo antes de que el frío se hiciera más intenso. Finalmente, el desafío al parte meteorológico resultó ser un éxito total: no cayó ni una sola gota de agua durante toda la mañana.

A partir del mediodía, el vacío del recinto se produjo de forma escalonada, mediante un goteo constante de vecinos que se dirigían a su siguiente cita: la Entrada de Bandas, el primer acto oficial de los Moros y Cristianos de Almansa de ese año.

Con el estómago lleno y el corazón contento, Almansa despide esta decimoséptima edición con una lectura clara: al final del día, más allá de los partes meteorológicos y las decisiones administrativas, lo que quedó flotando sobre el Batallódromo fue una lección de identidad.

Esta victoria de la voluntad popular sobre la meteorología demostró que, en Almansa, la autorganización ciudadana es capaz de salvar la convivencia incluso cuando las instituciones se ven obligadas a dar un paso atrás por prudencia.

Aunque la prudencia es siempre la norma, resulta difícil, casi imposible, frenar las ganas de un pueblo que busca cualquier excusa para convivir. Porque en Almansa, cuando el fuego ya está encendido y la sartén en la mano, no hay frío que valga si hay un amigo o amiga al lado con quien compartir la «mojá».

Así, entre el humo de las hogueras y el agradecimiento a los cuerpos de seguridad que no abandonaron su puesto, las personas participantes invitadas por la Junta Festera de Calles celebran el orgullo de una ciudad que, ante la duda, siempre elige abrazarse en torno al calor de un mismo fogón.

ecoVitab

Quizás te interese:

Archivado en:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *