«Queremos devolverle a Almansa todo lo bueno que ella nos ha regalado»

IBAN SÁNCHEZ. Jefe de la Agrupación de Voluntariado de Protección Civil
IBAN SÁNCHEZ. Jefe de la Agrupación de Voluntariado de Protección Civil

Cada 1 de marzo, mediante la celebración de un día internacional, el calendario nos recuerda el valor que entraña el trabajo altruista de la
vecindad para proteger su propia comunidad. En Almansa esa misma fecha cobra un significado aún más especial: es el momento en el que una labor incansable, impagable y silenciosa se recompensa con merecidísimo reconocimiento, cariño y aplausos. Tras un inicio de año «movidito», marcado por un eterno «tren de borrascas» que trajo consigo violentos episodios de viento, el cuerpo de voluntarios y voluntarias de Protección Civil se prepara para su gran cita: el acto institucional del próximo viernes 20 marzo. Un encuentro que no se queda en la solemne entrega de medallas; si no que sirve como reconocimiento público a quienes deciden estar en la calle, poniendo en juego su salud y pagando con su tiempo libre, cuando el resto buscamos refugio.

Iban Sánchez Díaz, Jefe de la Agrupación local de Voluntariado de Protección Civil y bombero forestal, siempre es la mejor fuente para conocer cómo la profesionalización de los protocolos y una firme defensa de la «cultura de la prevención» son los cimientos que hacen de Almansa una ciudad más segura ante la inesperada emergencia. Todo ello junto con el genuino motor de esta agrupación: el corazón de sus voluntarios, que destacan por su enorme capacidad de servicio, siendo reconocido por ser uno de los más ávidos a la hora de ayudar cuando la comunidad pide auxilio.

P: Inicio de año intenso; las borrascas no han dado tregua a la agrupación.

R: Así es. Este principio de año ha sido extraordinario. Hemos encadenado tantísimos avisos durante semanas consecutivas que el trabajo se ha multiplicado. Ha habido semanas que en 48 horas hemos tenido que actuar en decenas y decenas de incidencias: desde árboles caídos, portones derribados, planchas de uralita sueltas, contenedores desplazados…

P: ¿Cómo os organizáis ante una previsión meteorológica adversa?

R: Tenemos protocolos muy claros. El servicio presencial lo activamos cuando hay aviso naranja; ahí movilizamos a los voluntarios para que estén físicamente en la base durante las horas que dure el aviso. No obstante, siempre hay un jefe de guardia disponible para cualquier imprevisto, incluso en avisos amarillos. La ventaja de ser muchos es que, si uno no puede, responde el otro.

P: Cuéntanos sobre los protocolos.

R: Es vital que la gente comprenda la importancia del Plan de Emergencia Municipal (PLATE Almansa) y los planes de actuación específicos. Antes de su existencia, la gestión era engorrosa y dependía de llamadas o dudas de última hora. Ahora, todo está aprobado por el Pleno y las decisiones se toman «en frío», basándose en criterios técnicos y de seguridad. Están «vivos» es decir, en constante actualización. El plan de viento, por ejemplo, lo revisamos cada cuatro años para endurecer medidas si la experiencia nos dice que es necesario.

P: A veces, las acciones de prevención generan quejas…

R: Preferimos explicar por qué cerramos una instalación a tener que explicar una tragedia ante un juez o ante nuestra propia conciencia. Por ejemplo, en el Castillo o en las zonas deportivas cerramos incluso en aviso amarillo ya que hay riesgo de caída de ramas o elementos arquitectónicos. No es una decisión caprichosa; es una medida sensata en común con los técnicos o profesionales de cada área afectada. Somos unos auténticos «ultras» de la prevención [afirma entre risas].

P: ¿Qué balance hace del año 2025? 

R: La carga de trabajo es constante y similar, con más de 100 servicios preventivos al año. Hemos notado un repunte en incendios forestales (aunque afortunadamente sin grandes incendios de más de una hectárea) y una «radicalización» de los fenómenos meteorológicos: ahora son más extremos y prolongados en el tiempo. También hemos participado en simulacros importantes como el del PRICAM y gestionado situaciones reales como el apagón, donde nuestro CECOPAL [siglas de Centro de Coordinación de Operaciones Municipal] funcionó a la perfección. Ambos sucesos nos ayudaron a aprender cosas nuevas y adaptarnos a situaciones que antes no habíamos vivido. En especial, el gran apagón, donde, creo, dimos una respuesta muy buena y rápida ante un episodio inédito.

P: ¿Mejoramos en equipamiento y en la formación del voluntariado?

R: Estamos en ello. Recientemente hemos incorporado una embarcación para el pantano a través de una subvención de la Diputación de Albacete. Es algo de lo que carecía el municipio: los bomberos aquí no tienen embarcaciones, el grupo de rescate subacuático se encuentra en Hellín y, cada vez que se necesita, hay que traerlo de ahí. Poco a poco estamos renovando la flota de vehículos mediante los esfuerzos que realiza el Ayuntamiento de Almansa dentro de sus posibilidades. Vamos a jubilar, por fin, el Land Rover Santana que tuvo la agrupación por más de 30 años. En cuanto a formación, el esfuerzo es enorme: nuestros voluntarios viajan a Toledo para formarse en la Escuela de Protección Ciudadana y el Ayuntamiento también invierte en cursos locales, como el de soporte vital básico y uso del desfibrilador que van a recibir una veintena de voluntarios y voluntarias este febrero.

P: ¿La motivación para ser voluntario?

R: Es muy diversa. Hay quienes lo usan como «cantera» o trampolín para su vida profesional en cuerpos como bomberos o policía, aprovechando la formación que aquí reciben. Otros son personas de fuera que quieren devolverle a Almansa todo lo bueno que ella les ha dado. Eso sí, a todos les une las ganas de ayudar y el amor a su pueblo. Si tuviera que definiros en una frase diría que nuestra agrupación se caracteriza por su gigante predisposición, siempre quieren ayudar, da igual cuántas sean las horas de trabajo. Es tal el ímpetu que tienen que hay ocasiones que les tenemos que parar lo pies para garantizar que haya relevos. El día 20 será su día; entregaremos medallas a la permanencia y el Galardón a la Solidaridad «José Tomás», nuestra máxima distinción.

José Luis Tárraga, voluntario por 25 años.
José Luis Tárraga, voluntario por 25 años.

Distinciones y medallas de «Prote»

Durante el acto por el Día Internacional de Protección Civil, que se conmemora el 1 de marzo, pero se celebrará el 20 del mismo mes, el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Almansa recibirá con honores a aquellos voluntarios y voluntarias que han invertido años de su vida en colaborar con la agrupación local, quienes serán distinguidos y distinguidas con sendas medallas según sus méritos y permanencia:

Permanencia 25 años

José Luis Tárraga Calero

Permanencia 15 años

Sara López Arias
Fernando Mínguez Clemente
Joan Boj Muñoz
Carlos Luis Boj Muñoz
Ismael Garijo Sánchez
Raúl Gómez Bonet
Ibán Sánchez Díaz

Permanencia 10 años

Daniel de la Asunción Sánchez
Isabel Millán Bonete
Marina Collado Quílez
César Blanco Escobar
Francisco Castillo Bernal

Galardón «José Tomás Tomás»

Es el máximo reconocimiento que otorga el Ayuntamiento de Almansa en materia de Protección Civil. En la fecha de la redacción de esta noticia, todavía no podemos hacer público el nombre de la persona, personas o institución que será honrada con este título honorífico. Para conocerlo, acudan al acto institucional del próximo 20 de marzo, abierto al público, que se celebrará en el Salón de Plenos del Consistorio local. En la edición anterior, este galardón recayó en el periódico digital compañero de casa de este medio, La Tinta de Almansa (ww.latintadealmansa.com), destacando su labor informativa, preventiva y de apoyo durante situaciones de emergencia, catástrofes y por su colaboración en la difusión de la cultura de la prevención.

La Revistica | Publicado en el Nº005, página 14 y 15
La Revistica | Publicado en el Nº005, página 14 y 15