Almansa aparece en una sentencia desde Europa por no depurar bien sus aguas… y podría recibir una sanción cuando ya ha renovado por completo su depuradora. Es la contradicción que deja el último fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que declara que España ha incumplido de forma reiterada la Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas.
Tras años de advertencias por parte de la Comisión Europea, el veredicto es claro: durante el periodo analizado, el Gobierno español no garantizó adecuadamente el tratamiento de las aguas ni el control de los vertidos en diversas localidades del territorio. La lista negra de Luxemburgo incluye hasta 53 aglomeraciones urbanas de más de 10.000 habitantes, incluida Almansa. Una fotografía judicial que no coincide con la imagen actual de la ciudad.
Hace tan solo unos meses, en octubre de 2025, que finalizaron las obras de ampliación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) en la localidad. Con una inversión de 8,6 millones de euros procedentes de fondos europeos, esta infraestructura completamente modernizada permitirá obtener —por fin— un agua conforme a la normativa nacional y europea.
Los propios técnicos responsables del proyecto destacaron, durante su puesta en marcha, que se trata de «un salto de calidad evidente» frente a la antigua depuradora, que ni siquiera alcanzaba los estándares fijados en la legislación española de 1991.
¿Problema resuelto?
No del todo. La sentencia del TJUE examina una realidad anterior a la entrada en funcionamiento pleno de la nueva EDAR, que arrastraba años de incumplimientos, con origen en advertencias ya lanzadas en 2021.
En ese primer momento, Bruselas detectó incumplimientos en 133 aglomeraciones urbanas. Pero, tras las alegaciones presentadas por el Gobierno español y la evolución de algunas infraestructuras, el número se redujo a 53. Almansa no logró salir de ese grupo. El recurso formal ante el TJUE se presentó en 2023 y, finalmente, la resolución se ha dictado a finales de 2025.
En el caso de Almansa, el fallo del TJUE considera probado que, durante el periodo analizado, no se adoptaron todas las medidas necesarias para asegurar que las aguas residuales recibieran el tratamiento secundario exigido antes de su vertido al entorno natural. También aprecia deficiencias en el control técnico de esos vertidos.
Cabe destacar que el tratamiento secundario es un proceso clave para la depuración, que elimina materia orgánica y reduce el nitrógeno y el fósforo de las aguas. Su importancia radica en que, cuando estos nutrientes se acumulan en ríos o humedales, provocan eutrofización, un fenómeno que provoca graves deterioros en los ecosistemas acuáticos.
La nueva depuradora cambia radicalmente el escenario que presenta el TJUE, pues con ella se incorporó un proceso biológico con inyección de oxígeno para favorecer el cultivo bacteriano que degrada la materia orgánica.
El problema es que Bruselas no trabaja con previsiones ni con obras anunciadas, sino con datos verificados. Por lo tanto, hasta que los informes de control acrediten de forma continuada que el tratamiento cumple escrupulosamente la directiva, Almansa seguirá figurando en la relación de incumplimientos.
¿Habrá multa?
Por ahora, la sentencia no impone sanción económica. Pero la puerta queda abierta. Si España no corrige las deficiencias acreditadas, la Comisión podrá activar un segundo procedimiento ante el TJUE y solicitar multas coercitivas o sanciones a tanto alzado.
No sería un precedente inédito. En 2018, en otro procedimiento distinto, el TJUE ya condenó a España a pagar 12 millones de euros, más penalizaciones semestrales, por retrasos en materia de depuración en varias localidades. Y en marzo de 2024 volvió a fallar contra nuestro país por incumplir la normativa sobre contaminación por nitratos.
La buena noticia es que Almansa dispone ahora de las herramientas técnicas para salir de la lista negra de Luxemburgo. Cabe esperar que los próximos informes oficiales confirmen que la nueva depuradora ha convertido un incumplimiento histórico en un punto de inflexión para la localidad.







