En un gesto de profundo respeto y solidaridad, las puertas del Ayuntamiento de Almansa acogieron el pasado lunes por la mañana un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los devastadores terremotos que han golpeado a Venezuela. El acto contó con la presencia de la corporación municipal y, de manera muy especial, de compatriotas venezolanos que han hecho de Almansa su nuevo hogar.
Los trágicos seísmos del pasado miércoles 24 de junio, un primer temblor de magnitud 7,2 seguido, apenas dos minutos después, por otra violenta réplica de 7,5 en la costa del país, tuvieron su epicentro en el estado de Carabobo. Los últimos datos oficiales actualizados cifran las pérdidas humanas en al menos 1.719 fallecidos y 5.034 heridos, aunque el balance final es todavía incierto debido a la cantidad de personas que permanecen sepultadas bajo los escombros.

Dieciocho españoles entre las víctimas mortales
Entre las víctimas mortales se encuentran varios ciudadanos españoles. El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación y Unión Europea, José Manuel Albares, ha elevado la cifra de compatriotas fallecidos a 18 y el número de desaparecidos a 144, mientras que el recuento de personas localizadas bajo las ruinas se mantiene en 12.
Tras el respetuoso silencio, Laury Galipolly venezolana residente en Almansa, ofreció unas emotivas palabras en representación de su país natal. Visiblemente emocionada, Laury comenzó su intervención con el ruego de recordar que las cifras actuales son, tristemente, provisionales: «1.450 y contando, porque aún hay muchos cuerpos que yacen debajo de las ruinas y todavía faltan por encontrar. No perdemos nuestra esperanza».
Con palabras llenas de gratitud, Galipolly puso en valor la cálida acogida que Almansa brinda a quienes salen de su tierra: «Aprovecho esta ventana para agradecer enormemente a España, y no solamente el habernos recibido aquí en Almansa. Somos muchos los que estamos llegando y que tomamos esta ciudad como un nuevo hogar, como un nuevo inicio», afirmó, tras mencionar que el pasado fin de semana llegaron nuevos compatriotas a la localidad.
Asimismo, la residente venezolana reconoció la labor de la Unidad Militar de Emergencias (UME), desplazada desde España hasta la zona cero del desastre para colaborar en las tareas de rescate. «Nos faltará vida para agradecerle la ayuda que nos han dado», confesó.
Un mundial de manos amigas
Galipolly recurrió a una metáfora deportiva de actualidad para describir la inmensa ola de respuesta internacional ante el dolor de su país: «Ahorita estaba pensando y decía: se está jugando un mundial de fútbol, pero el verdadero mundial lo estamos viviendo en Venezuela a través de tantas manos de otros países que están allí, brindando apoyo a nuestro dolor y a nuestras pérdidas irreparables».
A pesar de reconocer que «no hay forma humana de compensar estas pérdidas», la portavoz de la comunidad venezolana en Almansa cerró su intervención con un mensaje de determinación y fortaleza: «Una cosa que tenemos los venezolanos es la resiliencia y nos vamos a levantar. Nos vamos a levantar gracias a ustedes y a sus manos, porque nos están ayudando a conseguirlo».
Ante la gravedad de la situación, y tal y como adelantó la alcaldesa Pilar Callado, el pleno municipal previsto para la tarde de ese mismo lunes comenzó con una declaración oficial de pésame. Asimismo, la primera edil instó a todos los ciudadanos de Almansa a colaborar en la causa a través de donaciones económicas en los canales oficiales y de emergencias habilitados.







