08/12/2022

El periódico digital de Almansa

Manolo Fornés, un descubrimiento apasionante

Rosa María Sánchez nos acerca a la figura de Manolo Fornés: «Su variedad es asombrosa, rezuma sinceridad y plenitud»
Manolo Fornés

Tengo en mis manos el catálogo de la exposición del pintor valenciano Manolo Fornés en 2014, en Casa de Cultura. He de decir que ya he visto varios catálogos de este tipo de otros varios pintores, de fuera y de Almansa. No sé, todos tienen algo especial, pero además todos siguen una línea de trabajo, de estilo, de técnica, propios de cada autor.

Manolo Fornés es diferente

Pero este de Manolo Fornés es diferente. En la variedad está el gusto, dicen, y también aprecio yo por parte de este maestro de Instituto en Almansa (de dibujo), una colección difícil de catalogar. Y esto, porque abarca multitud de, como decía antes: estilos y técnica.

ecoVitab

Me gustan sus paisajes manchegos (Campos de trigo, Amapolas, Sierra de Mariola, etc.), sus cuadros dedicados al mar (Marinas, Barca) sus bodegones y objetos varios de la vida cotidiana y no tan cotidiana (Bodegón con frasco de cristal, Quinqué, Farol de tren), sus retratos de niños (Iciar y Arturo) y, por último, su cuadro Reflexión y Parte posterior del lienzo. Como más oníricos sus Cicladas I y II. En fin, un catálogo de obras de Fornés que contiene de todo, porque como él mismo decía, según Paqui, su viuda, «un verdadero pintor tiene que atreverse con todo».

Fornés, un artista polivalente

Efectivamente, en su búsqueda de un arte personal, estudió e invadió todos los estilos, plenamente, independientemente del resultado. Paqui, su mujer, dice de él que era un gran dibujante. Y con eso ya llevaba mucho por delante, porque el dibujo es un arte básico para después poder pasar de escalón. Su variedad es asombrosa, rezuma sinceridad y plenitud. Búsqueda de la belleza en lo real. No entiendo mucho yo de pintura, pero sé si algo me gusta. Y hay bastantes cuadros de Fornés que me gustaría tener colgados de mis paredes.

Regalaba, malvendía cuadros, para él la pasión era pintar, no el negocio que puede haber detrás. Pintó mucho, gran trabajador. Dentro del cuadernillo titulado La pintura actual en Almansa, escrito por Óscar Martínez tras el amparo de Torre Grande, dice que hay dos etapas diferenciadas en Fornés y el cuadro que marca esa separación es La estantería de 1975. Supongo que coincidiendo ya con una madurez no solo pictórica, sino personal.

Manolo Fornés Pintor
Estantería (1975)

Este patrón de velero (sí, como lo leéis, se compró un barco de segunda mano y lo trajo desde Cádiz a Denia) tenía su guarida marítima. Era aeromodelista, gran orador y conversador, con un ameno discurso, una persona muy interesante, según me cuenta su mujer.

Su familia fue humilde. Él tuvo que estudiar trabajando los veranos. Y además, era zurdo a la fuerza por un accidente que de pequeño le dejo inútil la mano derecha. Pero persistió y yo creo que con su legado ganó la batalla. Arturo y Fernando son sus hijos, ya dos hombres.

Manolo Fornés Pintor
Extracto de Paisaje Carrascal (1992)

Su espíritu sigue vivo en su pintura

Su última afición -o quizás siempre le había gustado, solo que no encontraba el momento- fue la Astronomía. Quizás en ese espacio azul y negro con puntos brillantes o muy brillantes, ese aire interestelar, buscara, esas constelaciones de las que nos habla la mitología, buscando fuerza o un lugar donde descansar, eligiendo ese sitio donde morar, en esa segunda vida, en una espiral de vidas que somos los humanos. Tal vez quería que su espíritu fuera directo hacia esa nada que es todo, que es el tiempo y el espacio que tan poco valoramos, creo.

Manolo Fornés Pintor
Extracto de Viaje a las Cícladas I


Telepizza Almansa
Telepizza Almansa

Quizás te interese:

Archivado en:

2 comentarios

  1. Fuí amigo personal de su hermano pequeño, y como el era el mayor, tuve la oportunidad de conocerlo personalmente y compartir con el muchos momentos de charlas y ocio.
    Por su carácter, por su visión de los objetos, y de la vida, tenía claro, su decisión de vivir.
    De mirada clara, limpia y profunda, cuando te miraba, podías leer su alma de pintor y poeta, curioso don por intentar extraer los límites de cualquier situación delante de un lienzo.
    De espíritu libre y genuino.
    Por su extrovertido espíritu y generosidad, tengo de el varios dibujos y grabados que los observo una y mil veces, y de ellos siempre observo su profundo respeto por todo que pintaba, grados o dibujos.
    Un amigo infinito.
    Gracias Manolo

  2. Fue mi primer profesor en Casa de Cultura de Almansa. Me enseñó mucho con su buen hacer y limpieza en la pintura, sus cuadros eran de una perfección y belleza impresionante, un artista único. También fue un buen amigo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *