14/08/2022

El periódico digital de Almansa

Carlos Arques, el artista libre y audaz

Una nueva entrega de la serie «Pintores de Almansa», en esta ocasión hablamos con Carlos Arques
Carlos Arques Pintor Almansa

Creo que he pillado en un buen momento a Carlos Arques para hacerle la entrevista. Dice que está «relajado» y apático. Que en estos últimos seis meses su producción ha sido escasa, cosa atípica en él, ya que es un trabajador compulsivo. Según él, y lleva razón, nos está pasando a todos factura, la pandemia, incluso a los que abusan de la soledad, como los artistas.


De todas maneras, estaba muy extrovertido durante la tarde en la que hablamos, nos encontramos en su taller, me lo enseñó todo y es fantástico: espantajos, zapatos, desnudos, membrillos, figuras grotescas de cerámica, latas que colecciona, África… Y su último trabajo, lo más nuevo, que algún día veréis, y que es precioso. A veces, creo que aunque están cerradas muchas puertas de los circuitos culturales de todo tipo, la creatividad se ha disparado, y Carlos Arques ha sido uno de ellos. Tenía que hacer algo nuevo en la cuarentena y lo hizo, y lo desarrollará.

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Su pintura desde siempre, encierra mundos desconocidos, atrevidos, intuitivos, pero muy calculados y trabajados. Se crió artísticamente hablando, en la «movida de los 80», sus influencias claramente son las vanguardias de aquellos tiempos, contando también con sus evoluciones personales, que le han llevado, diría yo, a cambios drásticos de registros pictóricos.

Siento un placer inmenso al hablar con él, me encanta la gente creativa y los considero afortunados, ya que puedan llevar a cabo su trabajo, aunque él dice: «Como pintor artístico no se puede vivir». Su visión del mundo es cosmopolita como él mismo dice, añade que no quiere para él una zona de confort, que quiere luchar en su estudio, con su trabajo, creando.

He aprendido mucho con él sobre pintura, porque él trabaja técnicas y temas con desparpajo. Se embadurna de pintura todo entero cuando está trabajando. Carlos Arques, yo creo que desde siempre, tiene el don de pintar, sacaba siempre dieces en dibujo en el colegio, en él siempre ha existido el instinto.

Carlos Arques
Manzanas, Cara Cartón y Tonto el Bote, de Carlos Arques

Trayectoria de Carlos Arques

Podemos hablar, que ha sido ilustrador de libros de Herminio Almendros y más, decorador de bares y oficinas, de stand de ferias, estuvo cinco años trabajando la cerámica escultórica, en los 90 lanzó la serie  «Materiologías». En el 2000 expuso en Tipi (Teatro Regio) sus interiores de cocinas y entre 2003 y 2004 hizo públicos sus trabajos de marrones y ocres, de los que habla Oscar Martínez en Torre Grande. Ha colaborado con la UNED en numerosas publicaciones. Destaca la serie de zapatos desordenados en suelos increíbles, también sus famosos Espantajos, 2018 (más de 200). Carlos Arques tiene numerosas participaciones en concursos de pintura rápida en los que ha obtenido diferentes premios, en las ciudades de alrededor de Almansa, y más lejos. Además, ha dejado huella en generaciones de estudiantes con su trabajo como maestro de plástica en diferentes colegios de la ciudad.

«Jardín Vertical» de Carlos Arques

Por último, unas declaraciones del artista sobre la muestra de los cuadros que contiene este artículo, expuestos en 2010 en Casa de Cultura: «Son recorridos visuales en círculos, mucha línea, la línea ondulada da movimiento y con el color trabaja la profundidad consiguiendo con ello la tercera dimensión, tan mágica en la pintura». 

La atmósfera del pintor

Carlos Arques es un hombre serio, supongo consecuente y coherente, cuando habla de pintura. Su proceso creativo consiste: observar el entorno, reflexionar y actuar con destreza. Tal vez buscando la expresión con su pintura de la totalidad que sintetiza al hombre. Pone pasión y empeño por cumplir y culminar metas, motivado constantemente por su insistente creatividad, en este caso expresándose a través de su pintura.

«Metamorfosis I» de Carlos Arques

Evidentemente, no tiene miedo de ser él mismo. Carlos Arques es eficiente y eficaz, puede ser que una máxima suya sea la de la conservación de los recursos, es decir: trabajar más inteligentemente, no más duro. Esto ya llega al final, nos despedimos y sonrió abiertamente, pero, como decía antes, he tenido la oportunidad de ver su último trabajo en su taller-academia y solo puedo pensar que Carlos Arques, una vez más, quiere «volar más alto».


JCCM

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