La huelga del sector del calzado en Almansa prevista para este 25 de junio ha quedado desconvocada tras alcanzarse un principio de preacuerdo entre patronal y sindicatos durante la reunión celebrada este miércoles 24 de junio en Madrid.
El encuentro tuvo lugar en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) y concluyó con un entendimiento inicial que ha llevado a Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) a retirar la convocatoria de huelga prevista para la jornada siguiente.
Asamblea abierta para explicar el acuerdo
Tras el principio de preacuerdo, la parte social ha convocado una asamblea abierta para las 19:00 horas del 25 de junio en la Casa del Pueblo. El objetivo será explicar a los trabajadores/as los términos del acuerdo que regirá el convenio colectivo del calzado durante los próximos años.
Desde la parte social han informado a este diario de que es fundamental que toda la plantilla del sector acuda este jueves a sus puestos de trabajo con total normalidad, como en cualquier jornada laboral habitual.

Fin a meses de negociaciones
La desconvocatoria de la huelga pone fin, al menos por el momento, a un amago de conflicto que se venía desarrollando desde finales de 2025 y que había generado movilizaciones en Almansa durante los últimos meses.
El acuerdo llega tras seis reuniones entre patronal y sindicatos. La sexta negociación, celebrada con la mediación del SIMA, ha sido la primera que ha dado resultado y ha permitido evitar la huelga convocada para el sector.
Las reivindicaciones planteadas por los sindicatos
Por el momento, no se conoce el alcance exacto de los compromisos alcanzados entre las partes. Los detalles del acuerdo serán explicados durante la asamblea convocada para los trabajadores.
Las siguientes reivindicaciones corresponden a las propuestas que CCOO y UGT habían trasladado durante la negociación, pero no implican necesariamente que hayan sido aceptadas en el preacuerdo alcanzado.
Las organizaciones sindicales presentaron una propuesta que calificaron como «seria, equilibrada y perfectamente asumible» para el sector del calzado. Entre sus principales demandas figuraban:
- Un incremento salarial del 3,5 % anual durante un periodo de tres años.
- La inclusión de una cláusula de revisión del IPC real con carácter retroactivo para garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo.
- Una diferenciación salarial entre los grupos profesionales con remuneraciones más bajas y el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), al considerar que actualmente los salarios del sector se encuentran prácticamente equiparados a este.
- La reducción de la jornada anual de trabajo, al entender que el calzado mantiene una de las jornadas más elevadas de la industria.
- Mejoras en los permisos retribuidos y en las condiciones sociales recogidas en el convenio, con el objetivo de favorecer aspectos como la conciliación.







