09/08/2022

El periódico digital de Almansa

«Cuando el baloncesto adelantó por la derecha al fútbol», por Javier López

Es momento de apoyar, de hacer un esfuerzo, tanto con unos como con otros. Porque, si ya corrían tiempos difíciles, con el coronavirus se avecina una crisis que puede hacer mucho más daño
Javier López Almansa

Lo primero que me gustaría decir antes de comenzar es que no soy, ni fui nunca, el mayor hincha de la UD Almansa o el CB Almansa. Por delante de mí habrá miles de aficionados almanseños que sientan y sigan, de lejos, mucho más que yo los colores del equipo de nuestra ciudad. Pero yo, desde la lejanía del que se marcha del pueblo intentando abrirse camino en el mundo laboral, siempre he intentado estar al tanto de cómo marchan los equipos de mi tierra.


Un cambio en los gustos deportivos

Dicho esto y centrándome en el tema que nos concierne, es evidente que en la Almansa de los últimos tiempos ha habido un cambio de dirección en lo que a gustos deportivos se refiere. En el espacio y en el tiempo, quisieron coincidir el declive de uno, con el despegue del otro. Si se compara el seguimiento y la afluencia a los partidos de la UD Almansa y a los del CB Almansa, la Bombonera gana por goleada. La masa social que ha ido generando el conjunto de Rubén Perelló desde su escalada imparable hasta las cotas más altas del baloncesto español, ha provocado en Almansa una especie de «baloncestomanía».

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Como diría hace unos años el entrenador de una de las mejores selecciones españolas de la historia, ‘Pepu’ Hernández, tras la conquista del Mundobasket de 2006, en nuestra localidad el «BA-LON-CES-TO» se ha convertido en algo muy importante para todos. Una machada histórica que, evidentemente, está dando sus frutos. ¡Y a mucha honra!

La UD Almansa es nuestra infancia, nuestro clásico

Por otro lado, hablando con mucha nostalgia y como canterano desde los 7 años del fútbol almanseño, me encuentro a la Unión Deportiva, quien no vive sus mejores momentos. Hace ya mucho de aquel ascenso a Segunda División ‘B’, de los tiempos de Galisteo, Charly, Irazoki o Cuqui, o de ese Paco Simón engalanado con sus mejores ropajes para las ocho promociones de ascenso que se vivieron en apenas 10 años. Un clásico de la Tercera División que llegó a estar cerca del abismo, pero que evitó la desaparición gracias a los más fieles, los que no se han cansado de animar y apoyar a su equipo a la sombra del castillo.

Las últimas veces que tuve la oportunidad de vivir algún partido del Almansa en el Paco Simón sentí mucha rabia e impotencia. Se venían a mi mente noches como la final de ascenso frente al Manacor, con un gol de Buendía en los últimos instantes, noches en las que en el campo no cabía un alfiler. Y se venían esos recuerdos porque el panorama, ahora, es totalmente distinto, con una asistencia que difícilmente podía llegar a la cuarta parte del aforo del estadio. Un ambiente gélido, de cierta crispación, porque a veces las cosas no salen como queremos.

Apoyemos al deporte local, tanto a unos como a otros

Y ojo, con esto no quiero abroncar ni echar la culpa a nadie. Se han hecho cosas mal, al igual que en el CBA se han hecho cosas muy bien que han permitido crecer al club hasta límites insospechados. Pero sí pienso que es un momento de apoyar, de hacer un esfuerzo, tanto con unos como con otros, aunque la UD quizás lo necesite más. Porque si ya corrían tiempos difíciles, con el coronavirus se avecina una crisis que puede hacer mucho más daño que la vivida estos años atrás. Porque ahora, el fútbol almanseño es más almanseño que nunca, conformado casi en su totalidad por los nuestros, y eso es lo que más apoyo debería recibir.

Por ello pienso (y me incluyo el primero) en que el deporte de nuestra ciudad necesita más que nunca de sus ciudadanos. Por un lado los que están en la cima, para ayudarles a que sigan ahí, llevando con orgullo el nombre de Almansa por las altas esferas del baloncesto nacional, y para que si algún día caen también estemos para levantarlos.

Y por otro lado el fútbol, mi fútbol, nuestro fútbol, ese que tantas alegrías nos trajo en un pasado no tan lejano, y que ahora necesita que lo arropemos para seguir peleando con orgullo en la categoría que mínimo se merece. Porque hubo un tiempo en el que nos quejábamos porque no había oportunidades para la cantera almanseña, tiempos en los que los de fuera solían estar por delante. Y ahora que las circunstancias lo permiten, es cuando hay que apoyar y animar para, por qué no, soñar con un equipo de la casa que pelee por estar arriba.

Y aunque los momentos que vivimos quizás no lo permitan, nos mantengamos unidos, ya sea en la Bombonera, en el Paco Simón o desde casa, pero unidos.


JCCM

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