09/08/2022

El periódico digital de Almansa

«La valentía del fracaso», por Clara Honrubia

Nos tenemos que concienciar que debemos andar sobre espinas para llegar al rosal más hermoso.
Clara Honrubia Almansa

El término «fracaso» siempre ha estado y estará presente en nuestras vidas. Lo encontramos dentro del ámbito laboral, académico, e incluso, en aspectos tan elementales como la amistad o el amor.


El diccionario de la Real Academia Española define este término como un «malogro», «un suceso lastimoso» o «una caída o ruina con estrépito y rompimiento». Leyendo estas definiciones, fracaso, derrocha negatividad por todas sus grafías. Además, unida a esta simpática palabra, nos encontramos con el término miedo. Ambas van de la mano y, por experiencia reconozco que dentro del mundo deportivo, el miedo al fracaso, es un gran influencer.

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Ante todo, no soy psicóloga, y por eso escribo a partir de lo que me han enseñado mis propias vivencias deportivas y cómo han crecido, en este aspecto, los/as deportistas que tengo a mi alrededor.

Sentir miedo es subjetivo porque depende de la personalidad de cada individuo y de cómo reaccione ante los obstáculos de su vida. Ese miedo puede paralizar, cohibir, e incluso, provocar un sentimiento de decepción con nosotros mismos y/o con las personas de nuestro entorno. Pero existe una parte positiva. Cuando surge cualquier impedimento debemos buscar alternativas y, ¿quién sabe?, es posible que sean mejores que nuestra opción principal. Un ejemplo muy sencillo: un/a joven de 18 años decide entrar a la universidad y, en su primer año, se da cuenta de que la carrera escogida no le gusta y decide cambiarse a otra. ¿Ha perdido un año de su vida o está eligiendo una vía que le interesa más?

Dentro del ámbito deportivo nos educan para conseguir el éxito. Si no eres Cristiano Ronaldo o Michael Jordan, ¿eres un fracasado? Grave error. Las grandes estrellas deportivas han tenido que recorrer un largo camino de equivocaciones y obtener lecturas positivas de cada error para seguir adelante en su profesión. Fracasar es desear, superar adversidades, evolucionar, pero, sobre todo, fracasar es convertir el miedo que nos paraliza, en un miedo que nos empuja y nos convierta en personas valientes.

Lo que me gustaría mostrar, y que los lectores entendiesen, es la capacidad de superar obstáculos deportivos. Esos impedimentos solo nos hacen más fuertes y nos refuerzan psicológicamente. Reconozco que la teoría siempre es más es fácil que la práctica pero, cuando deseamos algo, luchamos hasta el final para conseguirlo. Nos tenemos que concienciar que debemos andar sobre espinas para llegar al rosal más hermoso.

Quien tenga oportunidad de leer estas líneas pensará que son una batería de frases bonitas sacadas de cualquier red social de moda. Déjenme añadir que dentro del deporte es muy difícil conseguir y tener éxito. El éxito refuerza nuestro bienestar, pero el fracaso acaba rompiendo barreras. Por lo tanto, y respondiendo a la pregunta del principio, un/a deportista no fracasa por no haber ganado un partido o por no conseguir el oro en una competición, sino que aprende y refuerza su confianza para futuros encuentros. El fracaso o la derrota nos enseñan a valorar nuestro trabajo y a multiplicar nuestro esfuerzo.

Para finalizar me gustaría agradecer a todos/as mis familiares y amigos/as, todos/as ellos/as deportistas, que me han ayudado a estructurar este artículo y me han recordado una valiosa lección: sin éxito no hay fracaso.


JCCM

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