El análisis más reciente del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha certificado que la calidad agua Almansa es oficialmente «apta para el consumo». Los datos, obtenidos de una muestra tomada el 17 de diciembre de 2025 en el punto de muestreo de la Fuente de la Plaza San Agustín, confirman que los niveles de contaminantes se encuentran dentro del marco legal vigente.
Resultados detallados del análisis oficial en Almansa
El boletín de autocontrol, realizado por el laboratorio Aqualialab-Oviedo, arroja una concentración de nitratos de 17 mg/L. Aunque esta cifra cumple con el límite legal de 50 mg/L, organizaciones como Greenpeace advierten que este marco está «obsoleto». La comunidad científica recomienda no superar los 6 mg/L para proteger la salud frente a enfermedades como el cáncer colorrectal, el de mayor incidencia en España. Con un valor de 17 mg/L, Almansa entra en la categoría naranja del mapa de contaminación (niveles entre 6 y 30 mg/L).
Respecto al resto de parámetros obligatorios, el agua de Almansa presenta valores de 0.00 µg/L en sustancias como acrilamida, benceno, bisfenol A, plomo, mercurio y plaguicidas. En cuanto a la microbiología, el análisis muestra ausencia total (0 NMP/100ml) de bacterias coliformes, Escherichia coli y enterococos. Otros valores registrados incluyen:
- Cloro libre residual: 1.0 mg/L.
- Cloruro: 72 mg/L.
- Sodio: 25 mg/L.
- Conductividad: 710 µS/cm.
- Dureza Total: Entre 351 y 352 mg/L, lo que indica un agua de gran dureza.
Gestión del suministro y origen del agua
El servicio de abastecimiento en Almansa está gestionado por la empresa FCC Aqualia, bajo la responsabilidad del Ayuntamiento. En 2013, el consistorio vendió por 5,5 millones el canon a esta empresa, la cual gestionará el servicio hasta pasado el año 2040. El sistema suministra agua al 100% de la población censada (23.816 habitantes), con una dotación de 175,18 litros por habitante y día.
El recurso proviene de dos pozos entubados y se somete a un tratamiento de potabilización que consiste en dos procesos de desinfección química. En cuanto al coste para el ciudadano, la factura del agua en Almansa tiene un precio medio de 1,83 euros por metro cúbico, lo que equivale a 0,01 euros por litro, incluyendo los conceptos de distribución, alcantarillado y depuración. Todos estos datos siempre ofrecidos por el Ministerio.
El origen de la contaminación por nitratos
La problemática de los nitratos en el agua, que en Almansa triplica la recomendación científica de 6 mg/L, está vinculada principalmente a la actividad humana en el entorno. Según Greenpeace, la causa esencial es el uso masivo de fertilizantes sintéticos en la agricultura intensiva y las deyecciones de la ganadería industrial. A nivel europeo, se estima que el 81% de la aportación de nitrógeno agrícola a los sistemas acuáticos proviene de la ganadería.
A pesar de que el agua de Almansa no supera el umbral crítico de 30 mg/L (zona roja) ni el límite de 50 mg/L que prohibiría su consumo (zona negra), su nivel de 17 mg/L refleja la presencia de estos contaminantes en los acuíferos locales. El informe concluye con otros datos técnicos como un Índice de Langelier de 0.5 y un pH de 7.7, parámetros que refuerzan su calificación legal de aptitud para el consumo humano.
Calidad del agua en Almansa
En líneas generales, la calidad del agua en Almansa se puede valorar como oficialmente apta para el consumo humano, aunque presenta matices importantes respecto a su dureza y los niveles de nitratos en comparación con las recomendaciones científicas.
1. Seguridad y aptitud legal
Desde un punto de vista normativo, el agua de Almansa cumple con todos los estándares legales vigentes. El boletín de análisis más reciente (diciembre de 2025) la califica como «AGUA APTA PARA EL CONSUMO».
- Ausencia de contaminantes críticos: El análisis muestra niveles de 0.00 en parámetros como arsénico, plomo, mercurio, bisfenol A y plaguicidas,,.
- Calidad microbiológica: No se detectó presencia de bacterias coliformes, Escherichia coli ni enterococos, lo que garantiza la seguridad frente a infecciones de origen hídrico,.
2. Niveles de nitratos y salud
Este es el punto más debatido en la valoración. El agua registra 17 mg/L de nitratos.
- Cumplimiento legal: sí, está muy por debajo del límite legal de 50 mg/L, pero…
- Perspectiva científica: Según Greenpeace, la comunidad científica recomienda no superar los 6 mg/L para minimizar riesgos para la salud de la población.
3. Características físico-químicas (Dureza)
El agua de Almansa se caracteriza por ser muy dura, con una medición de entre 351 y 352 mg/L de CaCO3,. Esto se debe a su origen en pozos entubados que extraen agua de acuíferos subterráneos. No supone un riesgo para la salud según los estándares actuales. Sí influye en el sabor y en la posible acumulación de cal en electrodomésticos e instalaciones. Pero la parte más negativa es que afecta a la eficiencia energética y tampoco es la más recomendable para la piel o cabello. ¿Soluciones? Filtros antical, descalificadores y más jabón o detergente.
Pero la dureza tiene ciertas ventajas: aporta minerales como calcio y magnesio (no es perjudicial para la salud en general). Y para gustos, los colores: suele tener buen sabor para algunas personas.
Entonces… ¿tengo que dejar beber agua del grifo? No. Aunque se estima que más de la mitad de la población española consume agua embotellada, no existen más razones para dejar de consumir el agua del grifo. Siempre es recomendable utilizar jarras filtradoras de agua, pero debemos tener en cuenta que el agua del grifo de Almansa es de calidad totalmente apta y puedes beber de ella durante toda la vida y no tendrá mayor o menor riesgo que el agua embotellada en plástico.
4. Gestión y tratamiento
El sistema, gestionado por FCC Aqualia bajo la responsabilidad del Ayuntamiento, abastece al 100% de la población (sobre 23.816 personas). El agua recibe un tratamiento de potabilización mediante dos procesos de desinfección química para asegurar su salubridad antes de llegar a la red de distribución.
En resumen, es un agua segura y controlada legalmente, pero con un nivel de nitratos que, aunque legal, triplica las recomendaciones de las evidencias científicas más recientes para la protección de la salud a largo plazo. De ahí la demanda ecologista y científica de evitar a toda costa la proliferación de macrogranjas o actividades que pongan en riesgo la filtración a los acuíferos.









