19/08/2022

El periódico digital de Almansa

«Mucho más que “cuatro piedras”», por Juan Rafael y José Antonio Hernández

Sobre la importancia de aprender a querer nuestro patrimonio y conocerlo a través de la Educación
Patrimonio de Almansa

Una de las estampas más bonitas que tiene Almansa es sin duda la panorámica del castillo desde la Plaza de Santa María. Pasar por allí y pararse a contemplar la fortaleza medieval enmarcada por la extraordinaria portada renacentista de la Iglesia de la Asunción y su campanario barroco, la modernista fuente de los patos y la fachada manierista de la Casa Grande, es un espectáculo para la vista y una delicia comparable a otros conjuntos monumentales.


En un espacio reducido se dan cita emblemas de nuestro patrimonio histórico que se han ido configurando a lo largo de los siglos y que han llegado hasta hoy en día no sólo como un reflejo del pasado, sino como elementos vivos del presente y testigos culturales de un futuro todavía por escribir.

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Se trata de monumentos familiares para todos, pero ¿realmente sabemos la historia que hay detrás de ellos, quién los construyó y por qué, cuál es su importancia y trascendencia? Con frecuencia, el gran público se queda con una imagen superficial de los edificios patrimoniales. En el mejor de los casos, se interesa por algún dato general o de tipo anecdótico, con lo que en la práctica suelen percibirse como meros productos culturales.

Ahora bien, ¿es necesario apostar por su verdadero conocimiento y, si es así, por qué? La respuesta ha de buscarse en la certeza de que conocer el auténtico valor del patrimonio cultural es el paso previo para aprender a respetarlo, cuidarlo y conservarlo. Por ello, para conseguirlo, esta labor tiene que ser una tarea compartida entre todos, instituciones y ciudadanos, puesto que el patrimonio es de todos y nos representa como sociedad, siendo una seña fundamental de nuestra identidad colectiva.

Desde el ámbito formativo, la Educación se erige como una poderosa herramienta de conocimiento y de desarrollo de destrezas y actitudes. Por este motivo, cabe destacar iniciativas como el proyecto ‘¿Conoces mi Historia?’, que impulsa Sonia Sanz en los centros educativos de la localidad, o el proyecto europeo ‘Europ@es.cultura’ llevado a cabo en el CEIP Príncipe de Asturias, dos ejemplos de cómo desde edades tempranas se puede enseñar al alumnado, los ciudadanos del mañana, a conocer nuestros monumentos y lo que es más importante, a aprender a quererlos.

Y no sólo aquellos más representativos de Almansa, sino también otros menos espectaculares, pero de igual calado histórico, que se complementan con el conocimiento de tradiciones, costumbres o entornos naturales. Todos ellos suman y todos ellos importan.

Aprendiendo a conocer el patrimonio cultural estaremos logrando su conservación presente y su proyección hacia el futuro, un legado que estamos seguros se mantendrá en el tiempo porque un día aprendimos a quererlo.

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