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28/02/2024
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El periódico digital de Almansa

La cantidad de perros de caza abandonados en Almansa se duplica en los últimos tres meses

El albergue municipal pasa de contar con 13 perros en diciembre a 32 pocos meses después, y el administrador del refugio apunta al sector cinegético como principal causante de la situación
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El número de animales atendidos en el refugio del albergue municipal de Almansa ha aumentado más de un 200% en los últimos meses, con especial incidencia al final de la temporada de caza en febrero. La nueva ley de Bienestar Animal no refuerza la protección sobre los perros de caza abandonados y desde el albergue critican actividades ilegales de parte del sector de la caza en el cuidado de sus perros. Mientras, reprochan a la Administración no haber controlado de la forma debida las prácticas del sector cinegético.

El albergue municipal ha pasado de contar con 13 perros en el mes de diciembre a 26 perros más 4 gatos en la actualidad, con un pico máximo de 32. Para Jorge Rubio, gerente de Cinocan y administrador del albergue, esto se explica desde el «desconocimiento del sector de la caza» a raíz del debate sobre la nueva ley. El texto legal dejó finalmente fuera de la regulación a los perros de caza y los vinculados a actividades profesionales en lo que refiere a métodos de adiestramiento, restricción de movilidad o dejarlos sin vigilancia. Aunque, según Rubio, la modificación preocupa a los cazadores y ha precipitado sus acciones.

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El número de perros de caza abandonados que recaen en el albergue se dispara

El responsable del servicio apunta que no todos los cazadores suponen un problema o cuidan mal a sus animales, aunque sí una cantidad que puede preocupar. «No todos son iguales pero si hay 400 o 500 cazadores en Almansa y entre el 15 y el 20% actúan así, pues mira el problema», reconoce.

«Oyen ruido y truenos y no saben por donde vienen los tiros», declara, pues según sus palabras los cazadores «oyen que viene una nueva ley y piensan que esa ley es la primera regulación que ha existido, y que los va a obligar a hacer muchas cosas». No obstante, Rubio resalta que no existen demasiadas modificaciones entre los distintos textos en cuanto a protección para los perros de caza. «Antes han habido seis leyes más, con pocas diferencias entre ellas».

«Al sector cinegético le preocupan especialmente los controles». Rubio destaca como problema el incumplimiento mas o menos extendido de algunas normas, agravado por la poca implicación desde el sector público. «Hasta ahora la Admnistración ha pasado muy de puntillas, ha hecho la vista gorda y no ha llevado el control de los núcleos zoológicos (instalaciones donde se mantienen, crían o venden animales). Había personas que podían tener hasta 15 perros en una casa o chalet y nadie se metía con esa situación, mientras el máximo permitido era de 4».

Críticas a la administración por «pasar de puntillas»

Así, el administrador del albergue indica que las preocupaciones aparecen al pensar en que la Administración cumpla con lo legislado. Resalta que parte del sector de la caza no conocía esas normativas al no aplicarse y que «por eso ahora piensan que la nueva ley los va a perseguir». También pone el foco en «prácticas ilegales como la falta de identificación o de vacunación» en las que incurren algunos cazadores. «A partir de todo esto, pues han ido soltando a más perros».

De las prácticas vistas desde el equipo del albergue resaltan también la extracción de microchips a algunos de los perros, algo ilegal pues desde 1991 estos animales deben estar debidamente identificados. «Algunos perros morirán en el monte perdidos a partir de estos abandonos. Además, hemos recogido 3 perros con microchip extraído recientemente». Añade que «a nuestras manos han llegado algunos perros desnutridos», algo que puede continuar a futuro ya que la ley permitirá que los animales vivan atados y sin vigilancia durante más de 24 horas.

Por estas razones, el refugio de animales ha experimentado también un aumento de llamadas de personas que buscan deshacerse de sus perros. «Habitualmente me llama gente, cazadores fundamentalmente en un 80-90% de los casos, que quieren deshacerse de sus perros y que desde el albergue nos ocupemos de ellos, pero nosotros no nos vamos a ocupar de ellos porque son animales con propietario y el albergue no es una protectora», afirma Rubio.
«Todas las semanas recibo de 3 a 4 llamadas pidiendo deshacerse de varios. E incluso lo adornan preguntando si en el albergue admitimos donaciones», y subraya que desprenderse así de un animal en ningún caso supone una donación.

«La nueva ley muy poco cambia sobre la protección a perros de caza»

La recientemente aprobada ley no se libra de críticas desde el refugio de animales. «Esta ley castiga más el abandono y el maltrato, pero favorece la multipropiedad de animales. Se permitía tener 4 y ahora se incrementa hasta 5. Quién tuviera 6 animales antes de esta ley, se les va a permitir que sigan conservándolos sin penalización». Se trata de una cuestión de importancia en Almansa, pues según palabras del responsable del albergue «aquí el nivel de cazadores es alto y hay tendencia a tener muchos perros. Si se utilizan 3 o 4 perros para cazar, en reserva se tienen 5 o 6 más. Y no todos están bien identificados y en las condiciones debidas».

El abandono de animales es un problema social que requiere de un cambio de mentalidad para poder abordarse. «Pedimos concienciación a toda la población, pues la tenencia de un animal doméstico implica tener un ser vivo. No lo podemos equiparar a tener un hijo, pero un propietario se tiene que responsabilizar de él desde que lo adquiere hasta que muere», subraya Rubio. «La mentalidad de la gente tiene que cambiar, sobre todo la de los cazadores porque si un particular ya considera a un perro una cosa, pues imagínate un cazador que los ven como herramientas». Rubio señala que «en la mayoría, valoren más o menos, o tengan mejor o peor estima de sus perros, los consideran como una herramienta para desempeñar la caza».

A parte del aumento de perros de caza abandonados que recaen en el albergue de Almansa, también se han producido episodios de maltrato a gatos. El pasado 26 de marzo, la Policía Local recibió un aviso de que un gato se halló malherido a causa de disparos de balines. El cuerpo de policía abrió una investigación para exclarecer los hechos y encontrar al autor.

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