12/08/2022

El periódico digital de Almansa

La labor de Bienestar Social en el «año COVID»: la demanda de ayudas se quintuplicó en abril

La concejala, Margarita Sánchez, y el técnico del área, Andrés Candel, afirmaron que se gestionaron más de 300.000 euros en ayudas en 2020
Margarita Sánchez y Andrés Candel resumen las medidas de servicios sociales en el año del COVID

Durante la pandemia, los servicios sociales que proporcionan las instituciones de cualquier nivel han demostrado ser esenciales para proteger a las personas en riesgo. Ancianos que viven solos, víctimas de violencia de género que se vieron confinadas con sus agresores o familias en situación de desempleo con menores a su cargo son algunos ejemplos. La concejala, Margarita Sánchez, junto al técnico del área, Andrés Candel, valoraron el funcionamiento y las ayudas que se destinaron el pasado año 2020 desde la Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Almansa, en rueda de prensa.


«Esta concejalía es la encargada de implementar la política social del Ayuntamiento y, por tanto, de trabajar con las personas y colectivos más vulnerables. Atender a más personas implica que hay más personas en esta situación. Y eso no es un motivo de satisfacción, ni puede ser un indicador positivo», expresó Sánchez. Y es que, según indicó el técnico, el número de familias de Almansa que demandaron ayudas relacionadas con el mantenimiento de condiciones básicas se multiplicó casi por cinco en abril con respecto al año anterior.

ecoVitab

El año 2020 ha estado cargado especialmente de circunstancias negativas. «Los 9 meses y medio transcurridos desde el 14 de marzo, han marcado sin duda un antes y un después que aún no ha terminado y que no sabemos qué consecuencias finales tendrá», señaló. «Después de las consecuencias sanitarias de la COVID, las consecuencias sociales y económicas son las más visibles y las que más daño están haciendo», por ello, explica la concejala que «la política social del equipo de gobierno se ha tenido que rediseñar de manera paralela al desarrollo de la pandemia, para dar respuesta momento a momento a las necesidades que se han ido detectando por los profesionales».

Durante el año pasado, el trabajo de los servicios sociales de atención primaria ha sido «muy exigente a todos los niveles». La edil señala que ha sido necesario reorganizarse varias veces, aprender a atender telemáticamente y presencialmente (con todas las medidas de seguridad necesarias). Pero «el firme compromiso del equipo de Gobierno con todos nuestros vecinos y, muy especialmente, con los más vulnerables, se ha visto más reforzado si cabe», asegura. «No hemos dejado de atender a ninguna persona que se haya dirigido a nosotros demandando ayuda».

Y todo esto, remarca, «lo hemos hecho desde el primer momento de la pandemia». En un primer momento, se ocuparon de garantizar que en una situación de emergencia como la que se dio entre marzo y mayo, «a nadie le faltase lo básico».  Por su parte, el técnico del área abordó las medidas que se adoptaron durante la fase de confinamiento, priorizando aquellas que se consideraban urgentes. Esto es: falta de alimentos, medicamentos y cualquier problema relacionado con suministros, violencia de género, atención a personas que no puedan realizar por sí mismas actividades básicas, incidencias en el servicio de ayuda a domicilio y atención a personas que necesiten atención/apoyo psicológico telefónico.

Más de 1.000 llamadas telefónicas entre abril y mayo

«La atención empezó siendo telefónica y se coordinó ese trabajo con el personal del servicio de teleasistencia, que se presta a unas 600 personas mayores en nuestra ciudad», informó Candel. El seguimiento se hizo a 171 familias, a las que hay que añadir 33 más cuyo seguimiento se hizo desde psicología. El número de familias que demandan ayudas relacionadas con el mantenimiento de condiciones básicas se multiplicó con respecto al año anterior (de 36 a 134 el pasado abril y de 34 a 154 en mayo). «Para resolver estas situaciones se hacen más de 1.000 llamadas telefónicas en esas semanas», afirmó.

Una vez pasado el confinamiento, el Ayuntamiento dotó de más presupuesto a las partidas que proveían el actual sistema de ayudas. «Al contrario que el número de trámites, que ha disminuido, la cantidad de familias con las que se ha trabajado ha aumentado. Si el año pasado se trabajó con 915 familias, este año hemos llegado a los 980, lo que nos situaría en torno a las 3.000 personas».

En cuanto al programa de Mantenimiento de las Condiciones Básicas, reconoce el técnico que «en una situación como la que se ha atravesado este año, se ha primado la gestión de ayudas por encima de la intervención». El periodo de marzo a mayo supuso un incremento sin precedentes, tanto en familias atendidas, como en dinero invertido, como en ayudas tramitadas, indica. «Sólo en medio mes de marzo hasta finales de mayo, se igualó todo el gasto del año anterior, y casi se había igualado el número de ayudas», aseguró.

A estas cifras hay que añadir las ayudas que se han tramitado ante la JCCM, las ayudas de Emergencia Excepcional, la ayudas del plan Cruz Roja Responde. En total, más de 300.000 euros gestionados desde los Servicios Sociales. En cuanto a personas atendidas, también se incrementa la cifra pasando de 11 familias a 292 familias (929 personas).

Menos horas de Ayuda a Domicilio, pero más personas atendidas

En el Servicio de Ayuda a Domicilio, desafortunadamente, la situación sanitaria obligó a la Consejería a frenar la tendencia a incrementar el número de horas prestadas. En los tres meses de pandemia se dejaron de prestar 4.614,75 horas. El año finalizaba con lista de espera: 5.170,67 horas prestadas menos que en 2019, 11.438,92 menos de las que recoge el convenio, y más de 70.000 acumuladas desde 2009.

Los datos del año, no siendo buenos, al menos dejan un aspecto positivo: a pesar de haber prestado menos horas, se ha atendido a más usuarios que en 2019, 182 frente a 180. «Aunque sea un levísimo incremento, teniendo en cuenta la variación de horas, sin duda se puede considerar un dato positivo», afirmó Candel.

Para finalizar, el técnico de Bienestar Social recordó que un año más, se ha apoyado la creación y el funcionamiento de algunas asociaciones de nuestra ciudad. Ahora prestan sus servicios a muchas personas afectadas por distintas patologías y problemas. «En 2020 hay que destacar que, a pesar de la situación sanitaria, se ha conseguido abrir un nuevo centro de asociaciones, en el que 2 colectivos reciben servicios en mejores condiciones. Con este nuevo espacio, ya son 3 los centros en los que 10 asociaciones prestan sus servicios a cientos de usuarios. Desde la concejalía se hace un esfuerzo económico y de coordinación, para sacar el máximo rendimiento a esos espacios».

Quizás te interese:


JCCM

Quizás te interese:

Archivado en:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.