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21/02/2024
la tinta de almansa noticias

El periódico digital de Almansa

Esta es la descripción de la villa de Almansa más exhaustiva de la bibliografía del siglo XIX

El municipio aparece en el riguroso «Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal», del geógrafo Sebastián de Miñano y Bedoya
la villa de Almansa

La villa de Almansa fue rigurosamente descrita por D. Sebastián de Miñano y Bedoya (Becerril de Campos, Palencia, 1778 –Bayona, Pirineos Atlánticos, 1845). Este fue un periodista, escritor y geógrafo español de una amplia producción bibliográfica, Miembro de la Real Academia de la Historia y de la Sociedad de Geografía de París. El pueblo de Almansa aparece en su obra, Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal (Madrid, 1826-1828), publicada en diez volúmenes en la imprenta de Pierart-Peralta. A estos hay que añadir el suplemento de otro volumen realizado para los suscriptores (Madrid, 1829) y editado en la Imprenta de Moreno (pero insuficiente para el geógrafo Fermín Caballero, con el que polemizó).

Se trata de una de las obras capitales de la centuria junto al ambicioso Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar (Madrid, 1846-1850), publicado años después por Pascual Madoz e Ibáñez en dieciséis volúmenes, de gran formato y mayor erudición que el primero. Ambos diccionarios constituyen una herramienta de trabajo y una fuente documental básica para el estudio de los pueblos de la Península Ibérica en el siglo XIX.

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Sebastián de Miñano y su «Diccionario»

El diccionario miñaniano sería dedicado por el autor al inepto, rijoso y camastrón monarca Fernando VI, pese a que el periodista desde su juventud se sintió un afrancesado. Permaneció expatriado la mayor parte de su vida en suelo franco, residiendo entre París y Bayona. Ya decrépito, hizo donación de su rica biblioteca al Ayuntamiento de Donosita-San Sebastián (Guipúzcoa) para que se crease una biblioteca pública municipal. En aquella ciudad había fundado el periódico La Estafeta (1830-1831).

Miñano, en el preámbulo del libro I, traza los objetivos de su trabajo. En él se refiere a cada pueblo de España en su verdadero nombre en el tiempo que escribe, en el que tuvo en tiempos de la romanización, el origen árabe en los pueblos y comarcas que la tuviesen y hasta el título de cada uno, la provincia y partido al que pertenecen o la diócesis a que corresponde.

También aporta numerosas descripciones sobre las autoridades que hay en cada uno de ellos, el número de vecinos y el de sus habitantes, el de sus parroquias, conventos etcétera. Señala su situación topográfica, sus producciones naturales, agrícolas e industriales, su distancia a la capital de la provincia y a la cabeza del partido judicial, las horas que emplean las tropas en pasar de uno a otro y los pueblos intermedios que deben hallar en el intervalo.

Así mismo, aporta otros datos igual de curiosos, como sus ríos, sus montes y cordilleras; los canales que hay abiertos y los que hay proyectados; las ferias y mercados; las administraciones y casas de correos, los pósitos; las casas de postas y número de caballos que haya en cada una; las paradas de diligencia, las administraciones de loterías… Describe igualmente algunos sucesos notables y nacimientos de hombres ilustres. Por último, también señala la cuota que paga cada pueblo por contribución de rentas provinciales, así como un compendio de la historia de todas las rentas que cobra la corona con diferentes títulos, y que se hayan en el artículo España.

Para la redacción de este compendio se sirvió de numerosos corresponsales en provincias, además de las noticias que le aportaron los curas párrocos de los pueblos. Particularmente contó con la ayuda del marino y escritor Martín Fernández Navarrete, director de la Real Academia de la Historia, y del censor de la misma, Juan Agustín Ceán Bermúdez, historiador y crítico de arte.

También se valió de la muy importante y sintetizada obra Elementos de la geografía astronómica, natural y política de España y Portugal (1808), del geógrafo e historiador Isidoro de Antillón y Marzo. Tuvo en cuenta, del mismo modo, el más antiguo repertorio de Bernardo Espinalt y García, Atlante Español o Descripción General geográfica, cronológica e histórica de España, por Reynos y Provincias: de sus ciudades, villas y lugares más famosos (Madrid, 1778-1786, 22 vols.), dedicado a la descripción de las villas y ciudades de las diversas regiones españolas.

Asimismo, contó con la ayuda de los censos de 1797 –ya desfasado por su tiempo–, de diversos informes sanitarios y del Nomenclátor o Diccionario de las ciudades, villas, lugares, aldeas, granjas, cotos redondos, cortijos y despoblados de España y sus islas adyacentes (Madrid, En la Imprenta Real. 1789), elaborado en 1785 por el conde de Floridablanca.

La villa de Almansa en el Diccionario de Miñano

La villa de Almansa aparece relacionado en el vol. I de la obra de Sebastián de Miñano. El texto debió ser redactado hacia 1825, en plena «década ominosa», por uno de los curas párrocos de la localidad –acaso– el presbítero beneficiado Ignacio Benedito Ibáñez o el hidalgo y alcalde de Almansa José Marcos Enríquez de Navarra y Pascual de Riquelme. En el mismo se hace una detalla descripción de la villa, cuyos destinos regía en la fecha de su publicación (1826) el alcalde mayor Juan Bernal Pérez.

En concreto, de la toponimia, orografía y vías de comunicación –carreteras y distancias a las localidades próximas, fuentes y canalizaciones, poblados de las proximidades–, producciones agrícolas, industriales y artesanas y otras referencias estadísticas, atendiendo a parámetros propuestos por el autor de la obra. La transcripción que se hace, va acompañada de algunas revisiones y actualizaciones, vertidas y comentadas en las notas insertadas a pie de página:

»ALMANSA (Al-Manzah) Villa de Realengo de España, provincia de Murcia, partido de Villena, obispado de Cartagena. Alcalde Mayor de primera clase, 1745 vecinos, 6.981 habitantes, 1 parroquia de una sola nave y de bella arquitectura¹, 1 convento de cada sexo², 1 hospital³, 1 pósito [situado en la actual Casa de Cultura], administración subalterna de loterías, caja de correos y para de diligencias, 1 castillo antiguo⁴, varias ermitas⁵, 8 posadas y 4 ventas.

El nombre de esta ciudad es de origen árabe. Está situada en medio de una espaciosa vega de 4 leguas de longitud, y desigual en su latitud. Lo estuvo antiguamente sobre un montecito de piedra⁶, único en aquella llanura, que es el sitio donde está ahora el ruinoso castillo⁷, fundado, según la tradición, por los griegos, aunque es más probable que lo fuese por los romanos. Sus calles son anchas y espaciosas, y los naturales muy aficionados a grandes empresas de utilidad pública, de las cuales haremos una ligera mención. La primera que ejecutaron, por ser la más necesaria, fue un pantano, donde reúnen las aguas de las lluvias, y las que nacen en las fuentes de la villa de Alpera, de donde se conducen por un canal de 4 leguas de largo.

A finales del siglo pasado construyeron un cuartel de caballería, capaz de 900 plazas, y después de concluido se le regalaron a Su Majestad. A principios del presente, desaguaron la laguna llamada de Saladar, por medio de una dilatada zanja y mina⁹.

Por el mismo tiempo emprendieron desaguar también la llamada de San Benito, empresa muy ardua, en que llevan gastados ya más de 70.000 duros, y su mina es de 50 a 60 de profundidad; la zanja es de 10.613 varas, haciendo de este modo que ambas sean útiles y sanas en el terreno muy fértil que ocupan. En esta última tienen 1/6 de propiedad los vecinos de Ayora, y con arreglo a él han contribuido para el gasto del desagüe¹⁰.

Actualmente están trabajando en otra magnifica zanja, cuyo costo está calculado en medio millón de reales, para extraer unas aguas que se manifestaron al abrir los cimientos del gran puente de la vega¹¹ el año 1793, con objeto de dirigirlas al insinuado pantano. Han abierto ya 2200 varas de zanja, y 200 de las 800 que debe tener la mina fortificada de cal y canto. Los interesados tiene ya el placer de ver correr por ella cerca de un hilo de agua y si logran triplicarla, será este puente uno de los más ricos del reino, por la ventaja de poder conservar sus aguas en el pantano los tiempos en que no se riega.

Su término se extiende a cerca de 6 leguas de largo y otro tanto de ancho, con muchas alquerías y casas de campo, y 12 molinos harineros¹². Los montes producen espontáneamente muchos pinos y abundantes pastos, que mantenían en otro tiempo 25.000 cabezas de ganado lanar y cabrío; pero que en el día no pueden mantener 16.000, por la funesta manía tan general en toda España de talar y quemar estos preciosos y perennes manantiales de la riqueza pública.

En ellos se cría también mucho esparto, que se extrae para Valencia y otras provincias. Los productos agrícolas consisten en trigo, cebada y azafrán en grande abundancia; avena, almortas y barrillas, lo suficiente para el consumo y el de la fabricación de jabón; mucho vino¹³, aguardiente y cava menor.

Industria: 2 fábricas de curtidos, 6 de cencerros¹⁴, 5 de jabón blando, 3 de aguardiente, algunos telares de paños ordinarios, y muchos de lienzo, en el que se ocupan gran número de mujeres.

Esta ciudad es antiquísima e histórica; fue arruinada en las sangrientas guerras de los cartagineses contra los romanos, y reedificada después. En la historia moderna es memorable por la completa victoria que en su vega consiguieron las armas del rey Felipe V, mandadas por el mariscal dique de Berwik, contra las inglesas, austriacas y portuguesas, que mandaban el lord Galloway, y el marqués de las Minas, el día 25 de abril de 1707.

En esta batalla hubo cerca de 6.000 muertos y 13.000 prisioneros; de sus resultas, mandó el rey construir una pirámide¹⁵ en lo más llano de la vega, a ¼ de hora de la población; pero este monumento no corresponde por su grandeza a la importancia a la causa que la motivó.

El arrecife o camino real¹⁶, que se abrió en tiempos del rey Don Carlos IV desde Madrid a Barcelona, atraviesa la población, y la divide en dos partes casi iguales¹⁷. En su entrada y salida hay dos olmedas, siendo la más floreciente la que dirige a Valencia, por el beneficio que disfruta del riego¹⁸. A distancia de 1 ½ legua, está el Santuario de Nuestra Señora de Belén, patrona de la ciudad, y en él hay una congregación de sacerdotes.

Hay 15 días de feria franca, y mercado todos los sábados. Tiene por armas al lado derecho del escudo un castillo de oro sobre un peñasco, y dos brazos alados con espada en la mano; y al izquierdo una columna de plata en campo rojo, y sobre ella un león de oro coronado, con espada en mano¹⁹.

Distancias: 47 leguas S. de Madrid.17 O. de Valencia y 19 de Murcia. Longitud; 16º 35’, Latitud; 38º, 54’, 10’’. Desde esta ciudad a Minaya hay 18 leguas de marcha militar, en las cuales se hallan los pueblos de Venta la Vega, Bonete, Villar, Venta de Pena Cárcel, Venta de Pozo la Peña, Albacete, La Gineta y La Roda.
Contribución: 47.544 reales y 23 maravedíes. Derechos de enajenación: 18.168 reales y 23 maravedíes.

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¹PEREDA HERNANDEZ. M. J. “La Iglesia de Santa María de la Asunción: Quinientos años de historia. “El diseño preparado por  Maestre Pedro para la construcción de la iglesia almanseña constaba de una única nave de 50×160 pies (13,95×44,64 metros) con sus paredes obradas en mampostería….” Jornadas de Estudios Locales Nº 6 Almansa. Noviembre 2006. p. 145.

²Convento de los PP Franciscanos. El Padre Pena señala en su “Crónica de la Provincia” de San Juan Bautista de Religiosos Menores Descalzos, que la primera piedra del convento bajo la advocación de Santiago se realiza el catorce de septiembre de 1637. Será en 1645 cuando se conceda licencia y se inicie a partir de esos años la construcción del nuevo convento, que sobre el dintel de la portada de la iglesia campea incisa sobre la piedra el año de 1660, alusivo al inicio de las obras de la iglesia que estaría concluida hacia 1663. El convento de las Agustinas de Almansa fue el primero que se levantaba en tierras del reino castellano. Los primeros intentos de fundación datan de 1606. Será a partir del 22 de septiembre de 1608, cuando el obispo de Cartagena de su autorización. El 6 de enero de 1609 fueron recibidas las nuevas religiosas en la villa de Almansa para tomar posesión del nuevo convento.

³Miñano se refiere al Hospital de San Ildefonso. Desde 1419 Almansa contaba con un hospital de pobres, y ya en el siglo XVI, el concejo contaba con médicos y cirujanos titulares, cuyo principal cometido era atender a los pobres y actuar en caso de epidemias.

El Castillo de Almansa, es sin duda alguna el símbolo de la ciudad. Fue fortaleza fronteriza medieval entre los reinos de Castilla y Aragón y el reino musulmán de Murcia, Sus orígenes se remontan al periodo almohade, siendo levantado por el Infante Juan Manuel en la primera mitad del siglo XIV. El Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes dictó una Real Orden, comunicada el 2 de febrero de 1921, resolviendo lo siguiente: 1º.-“Se declara monumento Arquitectónico-Artístico, conforme a los preceptos de la Ley de 4 de marzo de 1915, el Castillo de Almansa, histórica fortaleza del siglo XIV”

Ermita de San Antón (edificada en el extremo occidental del Hondo, en las primeras tierras que se riegan con las aguas del Pantano, en torno al lugar conocido como los Santos). Ermita de San Juan (situada en torno al actual emplazamiento del Centro de Salud. Junto a ella se construiría más tarde el Hospital de San Ildefonso). Ermita de Nuestra Señora del Socorro (se ubicaba en la actual calle Corredera, junto a los muros de la Puerta de Valencia). Ermita de San Roque (La actual iglesia de San roque está edificada sobre la antigua ermita, cuya puerta principal, hasta las últimas reformas llevadas a cabo en la década de los sesenta del pasado siglo, dio a la carretera de Madrid). Ermita de San José (levantada en la esquina que hoy forman la calle Mendizábal y la Plaza de la Constitución). Ermita de San Blas (estuvo a lo largo de los años bajo las advocaciones de San Salvador y Nuestra Señora de los Desamparados. Se encuentra en la Avda. de Carlos III. No tiene uso religioso. Fue Oficina de Información y Turismo, y en la actualidad se ubica la Denominación de Origen Almansa)

La población de Almansa surgió en torno a una fortaleza sobre el Cerro del Águila. Es de suponer que las primeras casas y calles de Almansa se distribuyeran de manera concéntrica alrededor de la solana del Castillo, tal comió podemos apreciarlo en las calles denominadas bajo el nombre de Castillo, La Estrella, Luna, Moro, San Juan y las Huertas.

En el año 1919, el entonces alcalde de Almansa D. Guillermo Abarca Ródenas, denunció el estado ruinoso del castillo, solicitando permiso para su demolición. Los informes de la Real Academia de la Historia y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en contra de la petición del Ayuntamiento, la antigua fortaleza del siglo XIV, no solo se salvo, sino que además, por Real Orden de febrero de 1921, fue declarado Monumento Histórico Nacional.

⁸PEREDA HERNANDEZ. M. J. Almansa desde los Reyes Católicos hasta la Transición. (En abril de 1524, el licenciado de Lugo, gobernador del marquesado de Villena ordenaba a los almanseños que, teniendo como tenían gran necesidad de agua con la que regar sus campos, piedra preparada y disposición natural para construir un embalse en Peñarrubia, buscasen maestros y se pusiesen de inmediatamente manos a la obra…).  Edita Ayuntamiento de Almansa. Año 2013. 9 OBRAS HIDRAULICAS. EL PANTANO. 9.2. pp.192-196

El proceso de desecación de la laguna del Saladar corrió parejo al de la de San Benito, el proyecto fue fruto del talento del arquitecto valenciano Manuel Blasco. Las obras consistieron en la excavación de un azarbe o cauce abierto de unos 6 kilómetros de longitud (zanja del Saladar), y encauzarlas, mediante una mina de 2.7 kilómetros, hacia la Hoya de la Carrasca, donde las aguas desaparecen a través de un sumidero kárstico

¹⁰HERNANDEZ CUTILLAS. A. Almanseños. (El que fuera obispo de Cartagena Victoriano López Gonzalo (1789-1805) hizo entrega de 120.000 reales, para contribuir al desagüe de la laguna de San Benito) Edita Ayuntamiento de Almansa. Año 2014. pp. 124-125. 

¹¹El puente de Carlos IV fue construido en 1791, para salvar la Rambla Nueva. El referido puente está en la Avda. de Madrid.

¹²Durante la mitad del siglo XIX, existían en la villa de Almansa 1 molino harinero movido por el viento, y 11 movidos por las aguas de Zucaña.

¹³HERNÁNDEZ CUTILLAS. Alfonso. Sucedió en Almansa 1900-2000. Edita ayuntamiento de Almansa. 2022- Los mayores productores de vino a finales del siglo XIX era: Gustavo Garvey (calle del Muelle, con una producción de 128.000 litros); Vicente Fernández Olaya (calle del Campo, 32.000 litros); Agustín Cartier Nalés (calle del Muelle (45.300 litros); Colomer Ferri y Cía (Calle del Muelle, 140.000 litros), Celedonio Sanz Bordera (Pí y Margall, 66.000 litros).

¹⁴Ferrer-sanjuán. Agustín Tomás: Almansa: Fabricación, usos y costumbres en torno al cencerro. Cuadernos de Estudios Locales de Almansa. Nº 6. Edita. Asociación Torregrande. Noviembre de 1987.

¹⁵EL OBELISCO. La columna o monolito conmemorativo de la Batalla de Almansa, ya viene recogido en el diorama que realizó Antonio Romero Navarro en 1786, para el diccionario de Tomás López. Fue destruido en 1868. Distintos Ayuntamientos intentaron su construcción sin obtener resultado alguno. En 1925, a iniciativa del Duque de Alba, construyó un nuevo obelisco, emplazado en el Jardín de la Glorieta e inaugurado en 1926. En el mes de junio de 1936, al Ayuntamiento republicano acordó su demolición.

¹⁶RRECIFE REAL se refiere a Camino Real o carretera (actual calle de la Corredera).

¹⁷PUENTE DE CARLOS. A la salida de la población del camino Real de Madrid se encuentra el llamado Puente de Carlos IV, construcción del siglo XVII. En 1997 se inició su restauración, inaugurándose en 1999. En la actualidad, el puente está protegido por el Plan Especial del conjunto Histórico de Almansa.

¹⁸VILLAVERT GUILLÉN, Fernando. PIQUERAS GARCÍA, Rafael. GFÓMEZ CORTÉS; Jesús. ALMANSA. IMÁGENES DE UN PASADO (1870-1936). Edita Instituto de Estudios Albacetenses. 1985. En la salida hacia Valencia existía la llamada Puerta de Valencia, de estilo neoclásico, y la antigua ermita de Nuestra Señora del Rosario, existiendo en las fecha que los describe Madoz, una frondosa olmeda que servía de paseo para los vecinos de la población.

¹⁹SEBASTIÁN DE MIÑANO, toma los datos del escudo de la villa de Almansa, de Antonio Navarro Romero, secretario del Ayuntamiento de Almansa.

El enigma del topónimo «Almansa»

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